Marcos Llorente, el comodín de Simeone que siempre aporta

Simeone tiene en Marcos Llorente un chico para todo. Un futbolista que puede cumplir cualquier función sobre el campo, aunque ha demostrado que donde más cómodo se encuentra es partiendo desde el centro del campo con libertad para desplegarse en ataque.

El Cholo le sacó del pivote al ver sus grandes características para jugar más cerca de la portería rival, con velocidad, fuerza, definición, desmarque… Pero, si le ha convertido en un jugador total en ataque, también tira de él cuando las necesidades del equipo son otras. Con la baja de Trippier por sanción hasta finalizar febrero, el Atlético se ha quedado cojo en el carril derecho. Carrasco brilló en el puesto contra el Valencia, pero acto seguido contrajo el coronavirus y se ha mantenido los dos últimos partidos fuera. Además, el belga siempre ha destacado más por la izquierda. Y Vrsaljko no se ha reencontrado desde sus últimas intervenciones en la rodilla. 

Con un equipo plagado de bajas, Simeone ha optado por darle el carril derecho a Llorente en los dos últimos partidos. Ante el Cádiz hasta el descanso, donde la entrada de Vrsaljko le liberó de la faceta más defensiva y esquinada del campo y contra el Celta también los primeros 45 minutos, cuando tras en el descanso pasó directamente a jugar de lateral. Justo antes del pitido que concluyó la primera mitad dejó una fantástica asistencia para que Suárez empatase el partido, su sexto pase de gol del curso en Liga que le sitúa empatado con Correa como máximo asistente de la competición.

Como lateral se le vio incómodo, pero como siempre estuvo disciplinado y sin salirse del guion en ningún momento. En una zaga de cuatro tuvo que estar muy atento a la espalda de Savic, llegando para cortar varios centros laterales e incluso estando a punto de salvar el remate de Ferreyra que supuso el gol del Celta en el último minuto. Obviamente en ese puesto pierde muchísimo radio de acción, está fuera de sitio y rinde muy lejos de su mejor versión. Llorente es mucho más feliz en posiciones ofensivas y también suma mucho más para el Atlético. Pero es innegable su versatilidad, la capacidad para adaptarse a cualquier circunstancia y a vaciarse por el bien del equipo y por lo que pide su entrenador.

Simeone prepara un once con novedades… pero sin João Féli

Simeone ha encontrado su once de confianza, pero en Eibar le va a tocar retocarlo por obligación. Tres titularísimos se pierden el partido de este jueves, cada uno por una razón diferente: Koke cumple sanción por amarillasHermoso arrastra un esguince de tobillo y Trippier está castigado por la Federación Inglesa. Además, parece que el Cholo volverá a dejar a João Félix en el banquillo, quizá para reservarlo para el domingo (Valencia), aunque también para premiar a Correa, goleador en el último partido.

El portugués no pasa por un buen momento deportivo, con unas molestias además en el tobillo que desde hace semanas le impiden brillar como venía haciendo. Contra el Sevilla no fue titular, sino que salió en el tramo final, y ese puede ser el plan para mañana en Ipurua. Será un partido de pierna dura, como le gusta decir al Cholo, y el trabajo que le ofrece Correa es de total garantía para el técnico. Se guarda una carta ganadora para la segunda mitad.

En el resto de líneas habrá novedades, pero menos sorprendentes, según lo ensayado por el entrenador. La ausencia de Koke, insustituible, es la que más dudas genera a Simeone, aunque parece que en su lugar entrará Saúl, auxiliado en el medio por Llorente. En defensa, si Hermoso no llega a tiempo, será Felipe quien forme atrás junto a Savic y Giménez. Para el lateral derecho, será turno de nuevo para Vrsaljko. Trippier se perderá los próximos partidos y el croata debe dar un paso al frente. El británico, a quien la FIFA le ha quitado la cautelar, no puede jugar, aunque este martes no se entrenó por unas molestias musculares. El futbolista está siendo sometido a pruebas médicas para diagnosticar su dolencia. No obstante, mientras el TAS no diga lo contrario, no podrá entrar en las convocatorias.

El equipo disputará nueve días después de su último encuentro, un parón que no se daba desde que jugaron las selecciones. El KO en la Copa concede un respiro a la plantilla, que después del domingo tendrá de nuevo otra semana libre hasta la visita al Cádiz…