Alarmas a punto de sonar

Partido a vida o muerte en Mendizorroza. El Alavés (19 puntos) recibe al Valladolid (20) con la espada de Damocles sobre los dos equipos. El Pitu Abelardo sustituyó recientemente a Pablo Machín (que ha firmado esta semana por el Al Ain de Arabia Saudí) y Sergio ha sido confirmado y reforzado hace un par de días por los dirigentes blanquivioletas. También es importante estar atentos al guarismo final del choque por el tema del average particular . El Alavés viene de empatar en Getafe y el Valladolid de caer estrepitosamente con el Huesca.

Lucas Pérez ha entrenado con normalidad durante la semana. Estaba decidida su vuelta para el compromiso del Alfonso Pérez pero, en el entrenamiento del sábado, antes de montarse en el avión, Javi López le metió una fuerte plancha y le lesionó en el empeine del pie izquierdo. Ni siquiera se montó en el chárter. El que también viajó tocado fue Laguardia, que se probó antes del partido y decidió no jugar. Este sí que se ha perdido algunas sesiones con el grupo por lo que, si no salta al terreno de juego como parece cantado, lo hará Tachi, que fue el héroe del empate a cero con los azulones.

El Deportivo Alavés celebra en 2021 su Centenario por lo que no puede permitirse un descenso en una temporada tan histórica. El club hará todo lo posible para firmar la salvación. A pesar de no disponer de dinero para reforzarse en el mercado invernal, ha hecho encaje de bolillos con la intención de meter más dinamita en las bandas. Tuvo que prescindir de dos chicos del filial –Viti y Lupu– para conseguir fondos y traer a Pellistri (extremo derecha) mientras que la operación de última hora enviando a Adrián Marín al Granada, propició el desembarco, también prestado, de Córdoba (extremo izquierda). Sería precipitado que cualquiera de los dos debutara ante el Valladolid, encuentro en el que el equipo babazorro vestirá la camiseta del Centenario, con un escudo gigante en la pechera que ha gustado bastante a la afición. La bandera parece que ondea y las réplicas ya están a la venta en la tienda del club a un precio de 75 euros.

El Real Valladolid, por su parte, llega a Mendizorroza con heridas por sanar y la gran novedad de Olaza. Uno de los fichajes más ilusionantes de las últimas temporadas debutará en la banda izquierda cambiando el Celta por los blanquivioletas en un duelo muy importante para los castellanos. La racha de dos puntos de 12 y la goleada encajada ante el Huesca (1-3), dejando muy malas sensaciones, han provocado una semana de dudas en Zorrilla con Sergio González en el centro de las críticas. Sin embargo, siguiendo la línea de actuación del club, tanto su presidente, Ronaldo Nazario, como ambos portavoces, David Espinar y Miguel Ángel Gómez, reforzaron la figura del técnico, afirmando que «pase lo que pase en Vitoria» seguirá en el banquillo y dejando entrever que así será hasta final de temporada. Y todo esto pasa con el equipo vallisoletano fuera del descenso y recuperando, poco a poco, a jugadores.

En enero, con ocho partidos entre Liga y Copa, ha llegado a tener hasta 12 bajas. Hoy vuelven al equipo Fede San Emeterio, que estaba lesionado, y Roque Mesa, sancionado. Ambos serán las novedades del once inicial junto al uruguayo Olaza. Con la idea de ser más fuertes en defensa, el once que podría saltar hoy ante el Alavés sería el formado por Masip; Luis Pérez, Joaquín, Bruno, Olaza; Orellana, San Emeterio, Roque Mesa, Plano; Toni como enganche y Weissman, en la punta del ataque.

El líder llama a la puerta

Como a este Barça no hay por dónde cogerle, la prueba de esta noche en el Camp Nou (21:00 horas Movistar LaLiga) contra la Real Sociedad, se adivina como una piedra de toque excepcional para demostrar a todos aquellos que tratan de resolver la situación real, o algo parecido, del equipo de Koeman . El líder llama a la puerta de un Camp Nou en un duelo que sin duda va a evaluar a su equipo en consonancia al resultado de esta noche ante los vascos. O caja o faja. No hay más.

Para el Barça esta noche sólo vale el resultado, no se puede mirar más allá. En otro tiempo se apuntaría a la manera, pero a día de hoy no hay más que el puesto en la clasificación, o el teletexto que decía un ilustre como Begiristain, figura que une a la Real y al Barcelona como ninguna.

La Real Sociedad comparece en el Camp Nou como líder en un partido adelantado de un campeonato que tiene partidos pendientes ante un equipo que no sabe dónde está. Un lío tremendo que tiene dos lecturas. Una es la que favorecería a los de Imanol, que pueden dar una estocada a un rival que hace tiempo que no sabe dónde está. Un triunfo txuri-urdin sería gasolina para los vascos, que vería cómo su candidatura se reafirma mientras que para el Barça sería la constatación de que el curso es de objetivos mínimos.

Pero lo inesperado de este partido, que llega emboscado, supone una oportunidad para los de Koeman, que con los números en la mano igual no están tan mal como parece. Al loro.

Koeman exigió a los suyos hace dos semanas ganar todos los partidos hasta fin de año y a la primera curva sus muchachos se fueron de la pista en CádizNo se admiten más errores en el Barcelona ni que esté la Real delante. Hace un mes, el empate se daba por bueno, ahora, el triunfo es inexcusable para un equipo que sabrá después de este test que es lo que puede ser de mayor en LaLiga. Si hay partidos que marcan un antes y un despuéseste es uno de ellos.