El Camp Nou se queda a mitad del aforo: 47.317 asistentes

Un total de 47.317 aficionados acudieron esta noche al Camp Nou a ver el partido ante el Valencia. Unos números claramente muy bajos si lo comparamos con otras temporadas, pero que ahora mismo es el mayor número de asistentes que se ha resgistrado esta temporada, que tenía como récord, el estreno de la ChampioNS ante el Bayern de Múnich, con 39.737 aficionados.

Sin embargo, la situación sanitaria ha cambiado mucho desde el día que se jugó ante el campeón alemán y el de esta noche ante el conjunto ´che’. Para empezar, en septiembre apenas estaba permitido un 40% del aforo, mientras que ahora hay ya la posibilidad de un 100%. Eso quiere decir que el día del Bayern hubo prácticamente un lleno de aforo, mientras que esta noche no llega al 50%.

No hay duda de que parte de la culpa de este descenso notable en la asistencia de aficionados es la excedencia de casi 28.000 socios del Barcelona durante toda esta temporada, que decidieron no pagar el abono durante este año y por tanto renunciar a su posibilidad de acudir al estadio.

Además, el club aún no ha puesto en funcionamiento el ‘asiento libre’, por lo que si un socio decide no ir a un partido no puede intercambiar su abono a otro aficionado. En los próximos partidos, el club tiene la intención de movilizar esta iniciativa para generar más ingresos.

El líder llama a la puerta

Como a este Barça no hay por dónde cogerle, la prueba de esta noche en el Camp Nou (21:00 horas Movistar LaLiga) contra la Real Sociedad, se adivina como una piedra de toque excepcional para demostrar a todos aquellos que tratan de resolver la situación real, o algo parecido, del equipo de Koeman . El líder llama a la puerta de un Camp Nou en un duelo que sin duda va a evaluar a su equipo en consonancia al resultado de esta noche ante los vascos. O caja o faja. No hay más.

Para el Barça esta noche sólo vale el resultado, no se puede mirar más allá. En otro tiempo se apuntaría a la manera, pero a día de hoy no hay más que el puesto en la clasificación, o el teletexto que decía un ilustre como Begiristain, figura que une a la Real y al Barcelona como ninguna.

La Real Sociedad comparece en el Camp Nou como líder en un partido adelantado de un campeonato que tiene partidos pendientes ante un equipo que no sabe dónde está. Un lío tremendo que tiene dos lecturas. Una es la que favorecería a los de Imanol, que pueden dar una estocada a un rival que hace tiempo que no sabe dónde está. Un triunfo txuri-urdin sería gasolina para los vascos, que vería cómo su candidatura se reafirma mientras que para el Barça sería la constatación de que el curso es de objetivos mínimos.

Pero lo inesperado de este partido, que llega emboscado, supone una oportunidad para los de Koeman, que con los números en la mano igual no están tan mal como parece. Al loro.

Koeman exigió a los suyos hace dos semanas ganar todos los partidos hasta fin de año y a la primera curva sus muchachos se fueron de la pista en CádizNo se admiten más errores en el Barcelona ni que esté la Real delante. Hace un mes, el empate se daba por bueno, ahora, el triunfo es inexcusable para un equipo que sabrá después de este test que es lo que puede ser de mayor en LaLiga. Si hay partidos que marcan un antes y un despuéseste es uno de ellos.