Jorginho-Kanté-De Bruyne, el nuevo orden del fútbol

Ni Messi ni Cristiano Ronaldo ni Mbappé ni Lewandowski ni Neymar ni Haaland ni Kane… El trío de candidatos al premio de la UEFA al mejor jugador masculino del año tiene entre sí varios denominadores comunes. Los tres acabarán el año con 30 años; los tres son centrocampistas y representan con brillantez la nueva tendencia futbolística en la que el físico y la energía marcan las diferencias colectivas de los equipos; los tres juegan en clubes de la Champions y ninguno de ellos responde al perfil de gran estrella que suele acaparar normalmente esta clase de premios. Más bien se acercan al clásico jugador de equipo que antepone el grupo a la individualidad.

Los tres candidatos han sido elegidos por especialistas en la materia. Por un jurado compuesto por 24 de los seleccionadores cuyos equipos participaron en la Eurocopa disputada este verano, los 80 entrenadores de los clubes que estuvieron en las fases de grupo de la UEFA Champions League y la UEFA Europa League 2020-21 y también formaban parte de él 55 periodistas que representaban a cada una de las 55 federaciones miembro de la UEFA.

Al amparo de los títulos obtenidos con sus respectivos equipos y selección la temporada pasada, Jorginho, Kanté y De Bruyne, se han hecho merecedores a sus respectivas candidaturas por su aportación individual. Piezas claves en el funcionamiento colectivo, brillaron por sí mismos, cada uno con un rol diferente pero complementario.

El brasileño Jorge Luiz Frello (Santa Catarina, Brasil, 29 años), conocido como ‘il professore’ o ‘Radio Jorginho’ por su costumbre de hablar continuamente con sus compañeros durante los partidos, ha realizado toda su carrera en el fútbol italiano y con el doblete Champions con el Chelsea y Eurocopa con Italia se antoja favorito al título de mejor jugador. Mediocentro bien equilibrado para la construcción y la recuperación, en el Chelsea comparte el ancho del campo con Kanté o Kovacic e incluso ha jugado con los dos juntos. Siempre él en la posición central. En Italia abarca más campo. Especialista en las acciones a balón parado… y en los penaltis, aunque en la final de la Eurocopa fallara el suyo en la tanda definitiva.

N’Golo Kanté (París, 30 años) campeón del mundo con Francia en Rusia 2018 presenta la Champions ganada con el Chelsea como principal estandarte de una temporada en la que ha alcanzado su máxima expresión futbolística y en la que ha mostrado unas virtudes ofensivas ocultas. Tanto en su equipo como en la selección ha ampliado su zona de influencia y ha llegado al ataque con más libertad. Ya no es solo la aspiradora que recupera balones en situaciones defensivas, sino que ha demostrado que también sabe lo que tiene que hacer con la pelota cuando está en su poder.

Kevin de Bruyne (Gante, Bélgica, 30 años) también tiene un pasado en el Chelsea (2013-14) pero ha sido en el Manchester City de la mano de Pep Guardiola donde ha alcanzado su máximo esplendor futbolístico. La temporada pasada conquistó su tercera Premier, pero una lesión le hizo pasar inadvertido por la Eurocopa donde estaba llamado a ser el epicentro del juego belga. Un auténtico todoterreno. Ha pasado en los últimos años por todas las posiciones del centro del campo y la delantera. Capaz de jugar de mediocentro organizador y falso delantero centro, su capacidad de adaptación a las circunstancias le convierte en un jugador completísimo. Más ofensivo, por supuesto, que sus rivales en la nominación.

Del Bosque: «He llegado a pensar que el equipo más equilibrado sería formado por diez centrocampistas»

«Alguna vez he llegado a pensar que el equipo más compensado y equilibrado sería el formado por diez centrocampistas. Son los futbolistas más completos en su mentalidad. Generosos y acostumbrados a trabajar para el equipo: saben defender, saben atacar y estar atentos a todas las circunstancias del juego. Puede que estén un poco más alejados del gol y siempre se necesite un especialista, pero con buenos centrocampistas se llega lejos y demostrado está a lo largo de la historia. Desde luego, los tres candidatos de este año reúnen esas condiciones innatas del medio o volante, como lo queremos llamar, tanto en el aspecto técnico como físico». Palabras de un Vicente del Bosque que no puede olvidar que en sus tiempos de jugador (1966-84) veía el fútbol desde el periscopio del centrocampista de exquisita técnica.

Desde el 2011 que la UEFA puso en escena este galardón para potenciar sus competiciones anuales, solo dos centrocampistas lograron romper la hegemonía de los delanteros: Iniesta (2012) y Modric (2018). También tuvo su mérito Virgil Van Dijk, el central holandés del Liverpool, que lo ganó en 2019. El resto de premios se lo repartieron Cristiano Ronaldo en tres ocasiones, Messi, dos y Ribery y Lewandowski.

El Balón de Oro, en vigencia desde 1956 y que solo dejó de entregarse en 2020 por culpa del COVID, es sin duda el ‘rey’ de los premios individuales en el planeta fútbol y una buena referencia para observar que los centrocampistas de oficio, puros y duros, tipo Kanté y Jorginho, han tenido poco reconocimiento a lo largo del tiempo. Solo dos, el checo Josef Masopust (1962) y el croata Luka Modric (2018) obtuvieron el trofeo. Entre la larga lista de galardonados hay incluso más defensas: Beckenbauer, Sammer, ambos líberos, y Cannavaro, central.

En el caso del belga De Bruyne, por su contundente condición técnica, y la posición que ocupa en el campo, se podría incluir en la familia de los grandes ’10’ históricos que sí ganaron el premio, como Luis Suárez (1960), Gianni Rivera (1969), Michel Platini (1983,84 y 85), Matthäus (1990), Roberto Baggio (1993), Zinedine Zidane (1998), Nedved (2003) y Kaká (2007).

Mbappé: «Me gusta ser decisivo en este tipo de partidos»

El PSG venció 2-3 al Bayern de Múnich en una demostración de supervivencia y pundonor. Los parisinos sufrieron, resistieron y vencieron a un rival que no se rindió hasta el final y que tuvo contra las cuerdas a los de Pochettino. Kylian Mbappé, como en el Camp Nou, fue elegido mejor jugador del partido tras su doblete ante el actual campeón de Europa y aseguró en RMC Sport que este tipo de partidos son los que le gusta jugar.

«Hemos hecho un gran partido. Hemos sufrido en equipo, pero hemos estado sólidos y hemos hecho una gran actuación colectiva. Ahora vamos a París contentos, pero pensando en el partido del Estrasburgo del sábado. El partido del sábado lo jugaremos con la misma determinación que hoy», subrayó el delantero del PSG tras ser preguntado por el partido de hoy.

Sobre el plan de partido de Pochettino, añadió: «Pochettino nos dijo que había que bascular al Bayern. El plan era abriles con Neymar y conmigo, además de cerrar la línea de pase con Kimmich Como dije en Barcelona, me gustan este tipo de partidos. No estoy aquí para esconderme, me gusta ser decisivo en este tipo de encuentros«.

Mientras que en Sky Sports Alemania dijo sobre su futuro: «Como he dicho no lo sé. No tengo ganas de que todo el mundo hable de mi futuro y no hable de la victoria de hoy. Eso sería injusto para mis compañeros, para el club. Lo más importante es la victoria de hoy».

Mount hace soñar al Chelsea

No costó ni uno de los 250 millones de euros que el Chelsea invirtió este verano, pero Mason Mount es sin duda la estrella de este equipo. No solo está siendo el mejor de los blues durante toda la temporada en Inglaterra, sino que este miércoles, en los cuartos de final de la Champions, donde brillan los grandes jugadores, volvió a dejar su sello con un golazo y un partido de bandera que hacen soñar al equipo de su vida. Poco más pudo hacer un Oporto al que, sin sus goleadores titulares, le costó un mundo intentar batir a un equipo que ha echado el cerrojo desde la llegada de Tuchel y que vio cómo, en los 10 últimos minutos, se le escapaba la eliminatoria entre los dedos con el gol de Chilwell en el 84.

El resultado es especialmente doloroso para los portugueses, pues, pese a que el partido se jugó en Sevilla, al igual que pasará en la vuelta, actuaban como locales. A pesar de que la prioridad de los dragones de Pepe fue llegar con vida a la vuelta, y de que hicieron una gran segunda parte, no pudieron contener la magia de Mason Mount. El control orientado de espaldas que hizo tras el pase de Jorginho es para que se lo cuelguen en un cuadro en su casa, pero la definición al palo largo tampoco dejó opción alguna a Marchesín.

Una de las mejores noticias para Tuchel, sin duda, fue el gran partido que hizo el equipo en todas las líneas, sobre todo cuando más apretaba el Oporto, y, en los últimos diez minutos, cuando la gasolina ya se le estaba acabando a los de Conceiçao, los blues impusieron su calidad. Primero, con un disparo tremendo de Pulisic a la cruceta, y después, tras un fallo clamoroso de Corona, con el gol de Chilwell, que llegó a regatear al portero para dejar la eliminatoria prácticamente sentenciada.

Iturralde: «No hay penalti a favor del Borussia Dortmund»

La segunda parte del Borussia Dortmund-Sevilla de la vuelta de octavos de Champions estuvo marcada por la polémica. Haaland reclamó un penalti en el 47′ después de que Koundé le agarrara con el brazo. La jugada siguió con el ataque del Sevilla y la contra del Dortmund que culminó en el segundo tanto de Haaland. Los jugadores hispalenses protestaron airadamente el choque del delantero noruego con Fernando antes del gol. Fue entonces cuando Çakir, árbitro del encuentro, acudió al monitor tras el aviso de Irrati, en la sala VOR, para revisar la falta entre Koundé y Haaland y señaló penalti para los alemanes.

Para Iturralde, colegiado de AS y Carrusel, el árbitro se equivoca: «Primero hay penalti de Koundé a Haaland por agarrón, no es falta porque no es claro y manifiesto, y como el balón no sale se vuelve todo atrás. Para mí no es penalti. Si no ha sido penalti da el gol y tira para adelante. Si te agarran de la camiseta para detrás no te caes para adelante. Los jugadores del Sevilla protestan el choque. No hay nada».

La polémica siguió cuando Bono hizo un feo gesto al delantero del Dortmund después de pararle el primer lanzamiento del penalti. El marroquí se encaró con él noruego, pero Çakir mandó a repetir el lanzamiento. Esta vez Haaland no falló y tras marcar se dirigió hacia Bono y varios jugadores del Sevilla le recriminaron el gesto al delantero. Iturralde indicó sobre la repetición del penalti: «¿Creéis que con los dos centrímetros el portero saca ventaja? La regla es la que es y te penaliza aunque sea un centímetro».

Los jugadores del Sevilla reclamaron penalti en el 96′. Tanto Lopetegui como su plantilla se quejaron ante Çakir respecto a una de las últimas acciones del encuentro y que el colegiado no señaló para después pitar el final del encuentro.