El Madrid añora a Cristiano

Hace ya dos años y medio que Cristiano se marchó del Real Madrid y en el club blanco todavía no han sido capaces de rellenar el enorme hueco que dejó. Si bien Benzema dio un paso adelante y asumió gran parte de la responsabilidad ofensiva, con el francés no es suficiente y pide a gritos la ayuda de sus compañeros. En las últimas dos temporadas (2018-2019 y 2019-2020, ambas ya sin el portugués, el conjunto blanco hizo 175 goles. Un registro muy pobre si lo comparamos con las dos justamente anteriores (2016-2017 y 2017-2018), en las que con Cristiano en la plantilla se marcaron justo 300 (173+127).

El Madrid decidió venderlo por 100 millones de euros en 2018 pensando que el sueldo que pedía en su última renovación era desorbitado (30 millones netos por temporada) para un jugador de 33 años, además de deducir que el equipo se estaba preparado para seguir ganando sin él. Desde entonces, CR7 se ha encargado de demostrar que todavía le quedaban muchos años de gran fútbol. En dos temporadas y media que lleva en la Juventus, ha marcado 87 goles. La primera acabó con 28; la segunda, con 37 (fue tercero en la Bota de Oro por detrás de Inmobile y Lewandowski); y, en la actual, lleva anotados 22. Números que le ha valido para estar entre los finalistas al Balón de Oro durante los últimos tres años. También para convertirse en el máximo goleador de la historia del fútbol. Con sus dos goles al Inter del pasado martes, Cristiano llegó a los 763 tantos en su carrera. Ha superado a Josef Bican (759) y a Pelé (757). Lionel Messi (721) queda como su único rival, aunque el argentino se sitúa 42 goles por detrás…

De cumpleaños

Hoy cumple 36 años y lo hace por todo lo alto: la Juve y Jorge Mendes, su agente, negocian una renovación de su contrato, que finaliza en junio de 2022. Su idea es retirarse con 40 años, y va camino de cumplirlo rindiendo al más alto nivel.

Sus datos en la Juventus dejan en evidencia el rendimiento de los hombres de ataque del Real Madrid. Quitando a Benzema, la suma de los goles de los diez jugadores ofensivos que han pasado por la delantera blanca en los últimos dos años y medio no llega a los 87 que ha hecho Cristiano en Italia. Bale, Asensio, Vinicius, Lucas, Rodrygo, Isco, Mariano, Hazard, Jovic y James son los señalados. Entre todos, solo han marcado de blanco 81, seis menos que el portugués.

Los casos más sangrantes son los de Jovic y Hazard. El Madrid se gastó más de 160 millones de euros en ambos en 2019 para que ocupasen parte del vacío goleador. Nada más lejos de la realidad, sólo lograron seis tantos en 67 partidos (dos del serbio en 32, por cuatro del belga en 35). Mariano, el único recambio natural de Benzema que queda en la plantilla, tampoco ha cumplido las expectativas: ha marcado seis. Gareth Bale, cedido este curso en el Tottenham, es el mayor realizador (17). La primera temporada sin Cristiano anotó 14, pero en la segunda, ya sin la motivación suficiente y con un físico maltratado por las lesiones, sólo logró materializar tres.

Se puede hacer un aparte con Vinicius (11) y Rodrygo (10). Ambos llegaron muy jóvenes de Brasil (18 años), como futbolistas para rendir a medio-largo plazo. Sin embargo, han contado con oportunidades y no siempre las han aprovechado, dejando la sensación de que van a necesitar dar un salto cualitativo en su juego y engordar sus cifras si quieren vestir de blanco toda su carrera. No hay que dejar pasar que costaron 85 millones (45 Vinicius y 40 Rodrygo).

Marco Asensio (11 goles) también tiene el salvoconducto de la rotura de ligamento cruzado que le dejó fuera de los terrenos de juego durante casi un año. Pero, a sus 25 años, el madridismo le pide algo más. Especialmente en el apartado goleador, en el que todavía no ha destacado como si lo hizo antes de la lesión.

Karim sí rinde

El que no falla es Benzema. El francés, amigo íntimo de Cristiano y su mejor socio durante su etapa en el Madrid, ha marcado 72 goles desde su marcha. Sobre él se sustentan los cimientos ofensivos del equipo: esta temporada lleva el 32% de los goles (15 de 47). La primera sin el portugués acabó con 30 y, la siguiente, con 27. Va camino de mejorar esas cifras. Es el único jugador que invita a pensar que los problemas ofensivos del equipo tienen solución. Salvar la temporada pasa por sus botas.