El anterior Atlético-Sevilla fue el último partido con público en el Wanda Metropolitano

La historia de este Atlético-Sevilla es la de un partido de la jornada 1 que se pospuso y que ahora mide al líder y a un aspirante a la Champions. Mirando hacia atrás, es una cita que trae buenos recuerdos en el Wanda Metropolitano, y en este caso no por el resultado, por los goles o los regates… La anterior visita de los hispalenses fue el último partido con público en la casa rojiblanca.

Fue el 7 de marzo de 2020. El Atleti era sexto y el Sevilla, cuarto, aunque los rojiblancos andaban casi más pendientes de la visita al Liverpool del día 11. Los visitantes pensaban en la Roma también. Pero antes tocaba Liga. El estadio se engalanó y rozó el lleno ante un rival que motiva mucho y en una fecha y hora que también (sábado a las 16:00), y encima el partido resultó apasionante.

La primera parte fue una locura. En el minuto 18 marcó De Jong. A la media hora, y tras cinco minutos a vueltas con el VAR, Morata empató de penalti. En plena euforia local, João Félix consiguió el 2-1 y, antes del descanso y de nuevo tras pasar por el videoarbitraje, un penalti a favor del Sevilla vailó para que Ocampos hiciera el 2-2. El segundo tiempo fue más tranquilo y, aunque hubo tensión, ambos equipos se fueron convenciendo de que las tablas no eran del todo malas para nadie.

Paralelamente a la jornada, el coronavirus —todavía no declarada oficialmente la pandemia— se extendía por Europa a un ritmo brutal y afectaba al deporte con suspensiones de todo tipo de eventos. Una historia suficientemente contada ya. El fútbol tardó en volver al Wanda Metropolitano, tres meses en concreto. Pero la afición aún no lo ha hecho. La fiesta que se vivió aquella tarde con ambiente primaveral se echa de menos y la espera se está haciendo muy larga. Por eso este Atlético-Sevilla trae gratos recuerdos, casi de otra época. Morriña de un tiempo que volverá…

El líder llama a la puerta

Como a este Barça no hay por dónde cogerle, la prueba de esta noche en el Camp Nou (21:00 horas Movistar LaLiga) contra la Real Sociedad, se adivina como una piedra de toque excepcional para demostrar a todos aquellos que tratan de resolver la situación real, o algo parecido, del equipo de Koeman . El líder llama a la puerta de un Camp Nou en un duelo que sin duda va a evaluar a su equipo en consonancia al resultado de esta noche ante los vascos. O caja o faja. No hay más.

Para el Barça esta noche sólo vale el resultado, no se puede mirar más allá. En otro tiempo se apuntaría a la manera, pero a día de hoy no hay más que el puesto en la clasificación, o el teletexto que decía un ilustre como Begiristain, figura que une a la Real y al Barcelona como ninguna.

La Real Sociedad comparece en el Camp Nou como líder en un partido adelantado de un campeonato que tiene partidos pendientes ante un equipo que no sabe dónde está. Un lío tremendo que tiene dos lecturas. Una es la que favorecería a los de Imanol, que pueden dar una estocada a un rival que hace tiempo que no sabe dónde está. Un triunfo txuri-urdin sería gasolina para los vascos, que vería cómo su candidatura se reafirma mientras que para el Barça sería la constatación de que el curso es de objetivos mínimos.

Pero lo inesperado de este partido, que llega emboscado, supone una oportunidad para los de Koeman, que con los números en la mano igual no están tan mal como parece. Al loro.

Koeman exigió a los suyos hace dos semanas ganar todos los partidos hasta fin de año y a la primera curva sus muchachos se fueron de la pista en CádizNo se admiten más errores en el Barcelona ni que esté la Real delante. Hace un mes, el empate se daba por bueno, ahora, el triunfo es inexcusable para un equipo que sabrá después de este test que es lo que puede ser de mayor en LaLiga. Si hay partidos que marcan un antes y un despuéseste es uno de ellos.