Rusia congela a España

Rusia ganó con justicia a España en un partido donde La Rojita fue inferior de principio a fin. El frío, el mal estado del campo y el juego duro de los locales no son excusas para justificar una actuación tan gris de los de De la Fuente, que se han metido en un problema. Ahora, ambas quedan empatadas a puntos con el goalaverage a favor de los españoles (ganaron 4-1 en Almendralejo). Quedan cuatro partidos y el pleno de victorias de las dos es factible. Cualquier empate puede ser fatal…

Era el partido más difícil que va a tener La Rojita en toda la fase de clasificación y los de De la Fuente lo constataron pronto. Rusia salió a jugar en campo contrario, con intensidad y presión alta. Asfixiaron a España, que se quedó sin recursos. Les costó combinar y hasta mantener la pelota en zonas alejadas del área se convirtió en tarea laboriosa, porque los rusos presionaban cualquier balón como si fuera el último.

Sólo Abel Ruiz, con un remate en el 17’, inquietó a Rusia en la primera mitad. El resto de llegadas fueron de los locales, especialmente una en el 24’ en la que Agirrezabala estuvo muy atento y abortó el peligro en el mano a mano. En el cuarto de hora final, cuando el depósito de gasolina se vació, Rusia comenzó a pegar patadas. Fue más una cuestión de llegar tarde a la presión que una estrategia. La primera parte, con o sin patadas, arrojó una sensación: los rusos fueron muy superiores.

Esa impresión se confirmó en la reanudación, donde el dominio de Rusia se tradujo también en ocasiones muy claras. La tuvo Khlusevich nada más salir del vestuario y, tras un par de avisos más, Tyukavin hizo justicia con un derechazo desde la frontal que no pudo despejar Agirrezabala.

Por delante en el marcador, Rusia sí que cambió su plan: las patadas fueron parte de su táctica. España se desquició hasta hacerse pequeña, alejada de la versión que había mostrado hasta ahora. Se echó en falta a un líder, porque los que corresponden por edad están en la Absoluta. La Rojita está en un lío: si queda segunda, toca repesca.

Luis de la Fuente: «Nos ha costado sentirnos nosotros»

Luis de la Fuente, seleccionador español sub-21, aseguró, tras la derrota frente a Rusia (1-0) en el partido clasificatorio para el Europeo de la categoría que les «ha costado sentirse» ellos mismos y lo achacó a las duras condiciones climatológicas que hicieron «muy difícil competir». «Ya preveíamos que iba a ser el partido más difícil por el rival y las condiciones climatológicas. El rival estaba adaptado al medio y nosotros sufriendo mucho con unas temperaturas bajísimas y el campo helado. Nos ha costado sentirnos nosotros», dijo en declaraciones compartidas por la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).

«En algunas fases hemos conseguido llevar la iniciativa, pero ha sido un partido sin mucho control y eso lo han aprovechado ellos. Era muy difícil competir hoy», añadió. Contra Rusia llegó la primera derrota de la actual generación, que sigue liderando el Grupo C de clasificación gracias a tener mejor diferencia de goles en el enfrentamiento directo contra el equipo ruso. «Seguimos caminando. La idea es ganar los cuatro partidos que restan, como siempre. Sabemos que hay un rival enfrente que nos va a hacer competir y no cometer errores. Hay que seguir apostando por estos jugadores y por nuestra idea», comentó. «Cuando retomemos la competición en marzo estaremos en mejores condiciones para seguir mejorando y compitiendo», concluyó.- EFE.

Rui Silva vuelve a plantar batalla por la titularidad

Se cumplieron en Elche los pronósticos que apostaban por Rui Silva como el encargado de defender la portería bética y la decisión de Pellegrini no pudo ser más acertada. El meta portugués fue uno de los responsables del triunfo verdiblanco, logrando dejar además su portería a cero. Dicho logro es la segunda vez que lo consigue esta temporada, sumando el Betis sólo una más en total.

Rui Silva sólo había jugado en el último mes en la derrota verdiblanca en Leverkusen. Tras ser titular en las cuatro primeras jornadas de Liga, había sido suplente en las cuatro anteriores en la visita a Elche. Pero la suplencia no ha lastrado al ex del Granada, que vuelve a presentar batalla a Claudio Bravo por la titularidad

Las rotaciones de Pellegrini en la portería son casi indescifrables, pero todo indica que mañana en la Europa League debería ser el turno de Claudio Bravo. Sin embargo, Rui Silva pide paso y complica la decisión al chileno.

«Lo de Isco es para el museo»

Soplan vientos cargados de polémica alrededor de Isco. El centrocampista parecía que, con el regreso de Ancelotti, viviría una especie de renacimiento. Comenzó teniendo minutos, con titularidades ante Levante y Betis cuando el curso amanecía, pero, desde entonces, está viviendo una regresión. El choque ante el Granada de la última jornada complicó aún más la situación, puesto que tuvo un desaire a Carletto que le coloca en una tesitura complicada. Calentaba junto a Jovic y Vallejo cuando estos iban a ingresar al campo y él no, algo que no le sentó nada bien. «Isco ha entendido que iba a salir tras el calentamiento. Le dicen que va a salir más tarde, se cabrea y se sienta en el banquillo», explicaron en ‘El Larguero’. Ancelotti cedió y le dio entrada antes de lo previsto y en el programa de la SER analizan lo ocurrido y la situación del malagueño.

«Isco se equivoca, pero no se le puede sacar para tres minutos. Davide Ancelotti se equivoca por querer sacarle menos tiempo», razona Javier Herráez, que entiende que no fue del todo acertado tratar al futbolista de esa manera por parte del cuerpo técnico. «Ahora mismo, en cuanto a importancia en minutos, tiene la importancia de Vallejo o Jovic. La historia de lo que ha sido Isco es para el museo», argumenta Antonio Romero, comparándole con dos compañeros que, a priori, partían en desventaja a comienzo de temporada.

«A Ancelotti le queda tan bien el traje de entrenador del Madrid como a Isco le empieza a quedar mal el de futbolista del chandal Real Madrid 20/21. Ancelotti le tiende la mano e Isco haría mal en desaprovechar esta ocasión», continúa Romero. Mientras que Julio Pulido recuerda que el técnico madridista «ha reconocido que Isco no quería calentar, es la realidad». Asimismo, esgrime un argumento similar al anterior y piensa que esto es una oportunidad para el de Benalmádena: «Ancelotti ha abierto la puerta a que le vayan los jugadores a reclamarle minutos cuando no tengan minutos».

Por último, Miguel Martín Talavera, ‘Tala’, le compara con el caso de Juan Mata, en el Mundial que ganó España, y no encuentra justificación a lo ocurrido en el Nuevo Los Cármenes :«Hoy Mata sale a jugar 20 segundos y es campeón del mundo. No se puede justificar lo de Isco». Veremos qué ocurre en el choque ante el Sheriff en Champions. De momento, su contador de minutos en la máxima competición sigue a cero. ¿Se activará tras lo ocurrido en Granada?

Kessié, más fácil para el Madrid

El chandal Real Madrid 2021/22 sigue monitorizando la situación de Franck Kessié. Y se están eliminando obstáculos en su camino. El primero, el Milan, el todavía propietario del jugador hasta junio. Según el ‘Corriere dello Sport’la entidad rossonera da por hecho que no podrá renovar al costamarfileño. Lo ha intentado, incluso con un generoso aumento de sueldo, pero Kessié parece querer salir al mercado sin ninguna restricción. Ahí le esperan el Madrid y el PSG.

Kessié ha ido creciendo en Milanello hasta el punto de que, con 24 años, su valor de mercado es de 55 millones de euros en la valoración que hace Transfermarkt y entra de lleno en el perfil que están buscando en Chamartín. Un potencial competidor de Casemiro, aunque tenga sus propias características, y a coste cero. Por ahí está encarando operaciones como la de Antonio Rüdiger en la misma senda que realizó la de David Alaba el verano pasado. También, evidentemente, Mbappé…

La gran competencia, grandísima, es el PSG. El club parisino estuvo tanteando a Camavinga y aquí, con Kessié, ahora mismo tiene ventaja. Entró antes a interesarse y es una de las razones por las que Kessié rechazó una oferta de 6,5 millones de euros netos por temporada para prolongar su vínculo actual con el Milan.

El Madrid va por detrás, pero al menos empieza a saber que la opción de que Kessié se quede como milanista está casi descartada.

Aprobados y suspensos de un Espanyol anticompetitivo

 

Diego López: En los primeros diez minutos de partido tuvo que hacer hasta cuatro intervenciones de mérito ante la avalancha del Getafe. Surgió el portero que se agigantó ante el Athletic. No pudo hacer más en el 1-0 de Unal pero, en cambio, no midió bien la salida en el 2-1 del mismo delantero. El pase de Aleñá van tan alto y cerca del área pequeña que Diego debió haber salido.

Aleix Vidal: De nuevo actuó como lateral, posición por la que no fue fichado, ante la baja de Óscar Gil. Superado en la primera mitad, no logró frenar las internadas de Koffi ni tampoco logró conectar con la siguiente línea de juego cuando tenía el balón. En el segundo tiempo se internó más por el costado y puso algún centro, pero sin demasiada precisión.

Sergi Gómez: No logró anotar en sus años en Sevilla, pero en cambio ya se ha estrenado como goleador con el Espanyol. Su acierto no tapa su gris encuentro. Salió en la fotografía del 1-0 al no taponar con agresividad la chilena de Unal, y posteriormente también se mostró blando. El Getafe creó ocasiones en el área y su delantero fue el mejor.

Cabrera: Remató al larguero en el córner que propició el 1-1. Es el segundo remate a la madera de la temporada. El uruguayo fue el delantero más peligroso del Espanyol en ausencia de RdT, labor que no le toca. Defensivamente se vio inexpugnable en el juego áereo pero con carencias en las acciones que le ganaron la espalda, como el 2-1 de Unal.

Pedrosa: El Getafe desequilibró por su costado en la primera mitad. No logró frenar a Nyom o Damián, dos jugadores más lentos pero con más corpulencia, por eso intentaron buscar ese costado en el juego aéreo. En ataque, el canterano se desplegó menos de costumbre debido al poco dominio del juego del Espanyol. Sus internados, eso sí, fueron el mejor argumento ofensivo del Espanyol en el segundo tiempo. Quizás el único.

Morlanes: Su juego fue intrascendente. Sin control de balón, asfixiados por la presión del Getafe, el mediocentro no tocó balón en los primeros 20 minutos. Cuando se sosegaron los blanquiazules, el aragonés ayudó para iniciar las jugadas, pero no era ni su día ni tampoco el del Espanyol.

Darder: El centrocampista fue sustituido al descanso después de una primera parte gris, como la del resto del equipo. En los primeros 20 minutos, el Espanyol no pasó de mediocampo y Darder apenas interaccionó con el juego. Un pase al espacio para Pedrosa y una tarjeta amarilla por una entrada por detrás fueran sus únicas acciones trascendentes.

Melendo: Desaparecido en los primeros 45 minutos. Superado defensivamente, sin opción de ayudar al centro del campo pues el Getafe atacaba por los carriles exteriores, apenas logró jugar en campo rival debido a la gran densidad de jugadores azulones en esa zona. El jugador fue sustituido para cambiar el sistema.

Embarba: El capitán no fue un jugador determinante en ausencia de RdT. Su pasividad al pelear un balón con Koffi propició el remate de Unal, mientras que en ataque tuvo una ocasión clara en el primer tiempo que lanzó al cuerpo del portero, quien despejó fácil. Todas las faltas que lanzó fueron a la barrera y, aunque logró desequlibrar, el Getafe lo frenó con faltas.

Dimata: El delantero demostró que no es un nueve puro, que necesita a alguien junto a él para poder ser trascendente en el juego. Un remate de cabeza en fuera de juego que desbarató Soria fueron sus únicas acciones. Impreciso técnicamente y lento en sus movimientos, no consiguió crear peligro. Los centrales azulones lo controlaron bien.

Nico Melamed: El número 21 mantiene la irregularidad en su primer año en Primera. En el Coliseum tocó ofrecer su cara más discreta. Superado por Nyom en defensa, le penalizó el estilo de juego directo y ofuscado del Espanyol. No logró desbordar ni lanzar a puerta y acabó sustituido.

Loren: Aunque se especulaba con su titularidad, el andaluz finalmente jugó 45 minutos después del descanso con 1-1. Desaparecido, sin ganar duelos ni dar continuidad al juego. El delantero no se encuentra en este Espanyol.

Yangel: Poco a poco va acumulando minutos, pero en esta ocasión, y después de las buenas sensaciones en Elche, el venezolano se vio superado por las circunstancias del encuentro. El Getafe maniató al Espanyol. Yangel abarcó terreno pero no consiguió ayudar a la construcción del juego ni llegar al remate desde segunda línea al margen de un gol anulado por fuera de juego.

Puado: Salió por el costado izquierdo, aunque actuó en todas las posiciones de ataque. Forzó córners y remató una ocasión que se fue desviado. Se diluyó en la anticompetitividad perica.

Keidi Bare: El mediocentro le aportó fuerza y carácter, también otro ritmo al equipo en la presión, pero no fue suficiente. Tampoco pudo incidir más.

Wu Lei: Intrascendente. Jugó el añadido.

«Lo último que querría es estar en los zapatos de Solskjaer»

Jurgen Klopp, entrenador del Liverpool, compareció después de su histórica victoria en Old Trafford por 0-5 ante el Manchester United. El alemán analizó la trascendencia del resultado, el partido y también la situación de Solskjaer, míster del United.

Haciendo historia: «Me han dicho que es algo que no había sucedido antes. Estamos escribiendo nuestro propio pequeño capítulo en la historia del club. La gente hablará de esto en el futuro porque no creo que vuelva a suceder en mucho tiempo, si alguna vez sucede».

Valoración del partido: «Ha sido un buen día, un grandísimo día. Hemos sido muy clínicos de cara a puerta. Los presionamos arriba muy bien, ha salido fenomenal».

Sobre Solskjaer: «Lo último que querría es estar ahora en sus zapatos»

Suárez evita disgusto mayor

Saltó la Real Sociedad al partido persiguiendo esa silla que a lo largo de la tarde le habían ido quitando. Primero Sevilla, después el Madrid, ahora el Atleti buscando lo mismo. Su trono. Una Real condicionada por las bajas y con experimento: Gorosabel lateral zurdo y Zaldua como extremo en dibujo 4-3-3. Cinco minutos le duró la idea a Imanol. Había salido el Atleti con presión y presencia. Sin ganas de ir remolque otro día más, otro partido. Pero fue modificar la pizarra Imanol, cambiar a los cinco minutos a defensa de cinco, y encontrarle costuras a los guantes de Oblak, con más fugas que Alcatraz este año. Noche negra.

Todo comenzó en João Félix, reluciente púa de ese tridente que Simeone sacaba por primera vez esta Liga. El portugués, Suárez y Griezmann. Intentó éste un regate en el centro y Guevara le robó el balón. En tres toques se fue la Real. De Guevara a Silva, de Silva a Merino, de Merino a Isak y de Isak a Sorloth. Verticalísima, rapidísima. Con pases que eran cuchillos y dejaron al noruego solo ante el portero. Salió Jan otra vez con gesto pálido, pétreo, de estatua. Sorloth le rebasó y marcó. Así, tan fácil. Tan extrañamente tan fácil.

Seis minutos habían pasado sólo y sobre el Atleti ya parpadeaba ese 0-1 en el electrónico. Pero el tridente del Cholo ni pinchaba ni cortaba. Era romo. No le daba al argentino ni una triste ocasión que llevarse a la boca. Incapaces sus púas de escapar a esa cárcel de centrales que había brotado de la pizarra de Imanol tras ese minuto cinco (Elustondo, Le Normand y Zubeldia). Tres centrales que Simeone sólo podía mirar con nostalgia: a él esta noche le había tocado jugar con dos, Felipe y Hermoso, en defensa de cuatro, Giménez reserva de inicio. Su centro del campo, el mismo que había brillado ante el Liverpool, De Paul-Koke-Lemar, se había apagado. Y desconectado de arriba. No encontraban caminos que llevaban a Suárez, João y GriziNo sabía ninguno de los hombres del Cholo, tampoco, cómo taponar la salida de balón txuri-urdin, y eso que la pelota partía desde el mismito pie de Remiro, en un recital incansable. Ni siquiera João, con la linterna encendida, era capaz de sacar a sus compañeros del laberinto.

El inicio de la segunda parte fue un calco. Todo lo anterior repetido. Una Real que parecía haberse duchado en aceite, tan escurridiza e inasible. E Isak de nuevo ahí, lanzando dentelladas a Oblak. En una dejó solo a Silva a sus pies y paró el portero como se le conoce, San Jan, guantes milagros. En la siguiente, regresó el Oblak humano, el de las fugas: incapaz de blocar esa falta que, desde la frontal, ni fuerte ni especialmente colocada, le lanzó Isak. «Viva Suecia», parecieron gritar los puños apretados de Imanol. 0-2.

Entonces, la luz. Porque el talento siempre encuentra un resquicio. Y al descanso el Atleti había dejado a un Lemar tocado en la ducha y salía con Carrasco. Y con el belga todo tiene una velocidad más. El equipo, el ritmo, las ocasiones. Hasta la linterna de João, ese futbolista por los que se pagan entradas al fútbol. De su bota brotó una rosca medida, templada, hacia Suárez. El uruguayo la cabeceó inspirando y expirando pólvora para enviarla allá donde no llegaría Remiro. 1-2. Media hora por delante y Correa ya en el campo.

Lo había volcado el portugués, tunelando en cada uno de sus pases, el botín convertido en pincel. El cambio de Griezmann casi coincidió con esa jugada, la del empate: sacrificaba el Cholo esa púa de su tridente cuando Merino pisaba el gemelo de Suárez en el aire, en el área. Munuera Montero no vio pero hubo llamada del VARbitro al oído. Era penalti. Suárez engañó a Remiro para estampar con violencia la pelota en su red. 2-2.

«La grandeza del hombre consiste en que carga con su destino», que escribió Milán Kundera. Y el destino del equipo del Cholo es que nunca se rinde. Había logrado ya el empate y sólo buscó la victoria en los 13 minutos restantes, más cinco de añadido. Con centros laterales y uys de Correa, sobre Remiro, pero sin ser capaz de arrebatarle ese empate a Imanol que le agarraba fuerte a su silla, a su trono en LaLiga.

Manita histórica para sentenciar a Solskjaer

Todavía quedaba más de media hora para el final en Old Trafford cuando se empezaron a escuchar cánticos hacia Ole Gunnar Solskjaer, aunque no de su propia afición. Fueron los hinchas del Liverpool quienes decidieron tomar la iniciativa para animar los últimos minutos de un partido sentenciado, histórico, humillante para el camiseta Manchester United 2022 (0-5), que pasará a la historia de la Premier League: «Solskjaer debe quedarse, ¿podemos jugar contra vosotros cada semana?», gritaban los ‘reds’ desde una de las esquinas del Teatro de los Sueños.

El Liverpool ha cavado la tumba de Solskjaer, muy cuestionado en las últimas semanas, al que sólo la remontada contra Atalanta en la Champions League ha mantenido con seguridad en el puesto. Antes de alcanzar el minuto cinco de partido, Naby Keita marcó el gol más rápido de la historia de los ‘reds’ en Old Trafford (4’42’’). A partir de ese momento sólo se sucedieron récords y estadísticas que hundían más y más al Manchester United y que confirmaban la distancia entre unos y otros, dejando a los de Jürgen Klopp como los grandes vencedores, pues la principal diferencia fue táctica. Cada movimiento de los visitantes fue un quebradero de cabeza para Maguire, Shaw, Lindelöf y compañía, incapaces de frenar el tornado ‘red’.

En cuanto Keita abrió el marcador, el paseo del Liverpool fue antológico y no tanto por su superioridad, sino por la debilidad que mostró un Manchester United que puso la alfombra roja para su rival, a excepción de De Gea, que salvó las que pudo salvar. En total, sólo un partido sin recibir goles de los últimos 21 disputados: un dato que habla por sí solo.

A partir de ahí llegó el 0-2 de Diogo Jota tras una asistencia de Alexander-Arnold, y después dos tantos de Mo Salah, imperial durante el primer tiempo. El egipcio volvió loco a Maguire y le obligó a salir de su zona para terminar rematándolo en el área. Al descanso, un 0-4 inapelable, definitivo, sólo a expensas del tamaño de la goleada. El primer tiempo finalizó con una pelea que provocó una patada de frustración de Cristiano Ronaldo a Curtis Jones.

Los segundos cuarenta y cinco minutos sirvieron para que la hinchada del Liverpool sacara su propio repertorio de canciones, para que Salah pusiera el sello con su hattrick y para que Pogba, que entró en el descanso, fuera expulsado en el 60 tras una entrada a Keita que no pudo continuar. Aunque Cristiano marcó un buen gol, el tanto fue anulado por el VAR.

Las próximas horas serán decisivas para el futuro de Solskjaer en el club. En los últimos tres partidos, los diablos rojos han concedido 11 goles. El equipo funciona como dos entes que no se conocen, el ataque y la defensa, y sólo el primero es determinante, pero no siempre consigue tirar del peso del segundo. Mientras tanto, el Liverpool sonríe: 27 goles a favor en las nueve jornadas disputadas de la Premier League y Salah sigue confirmándose como el mejor futbolista la liga… a la espera de renovar su contrato, que acaba en 2023.

Diogo Jota, un viejo conocido con ganas de demostrar su valía

El camisetas Liverpool baratas viajará a Madrid con un peligro en su delantera que conoce el método Simeone. Un Diogo Jota que tuvo un paso fugaz como rojiblanco, pero que se ha convertido en un atacante determinante para el Liverpool y un referente en la selección portuguesa, donde ha compartido minutos arriba junto a João Félix hasta hacerse un fijo en los onces de Fernando Santos con mucho más protagonismo que el ‘7’ rojiblanco.

El extremo aparentemente podrá participar en el partido de mañana tras superar unos problemas físicos que le llevaron a no tener minutos contra el Watford, pero quiere lucir sus mejores virtudes en el Wanda Metropolitano. A punto de cumplir 25 años, Diogo Jota dejó la sensación de que el Atlético había perdido un gran talento sin llegarle a dar la oportunidad de mostrar sus cualidades. Firmado en 2016 después de deslumbrar con el Paços Ferreira, mostrando una determinación tremenda de cara a puerta para su edad, Jota trató de presentar su fútbol a Simeone durante aquel verano, en el que llegó a participar en los partidos veraniegos y a marcar ante el Crotone.

Pero, al igual que un Santos Borré con el que fue presentado, Jota se marchó cedido al acabar la pretemporada en busca de ganar experiencia. Y el portugués hizo un gran papel en el Oporto, a préstamo junto a Óliver Torres y consiguiendo una gran versión bajo el mando de Nuno, que quedó prendado de sus cualidades. El técnico logró que el Wolverhampton apostase por su cesión una temporada después en el intento de volver a la Premier y los 18 goles de Diogo Jota llevaron al club inglés a pagar la opción de compra que por entonces dejaba un buen ingreso (algo más de 10 millones) en las cuentas del Atlético por un jugador que no había llegado a debutar.

Sin embargo, la operación no pudo ser más beneficiosa para los Wolves. Disfrutó de un fantástico Jota tres temporadas, la última con 16 goles en la máxima categoría, hasta que el Liverpool de Klopp se lanzó a por sus servicios por su desborde, llegada, juventud, potencial y voracidad de cara a puerta llegando desde segunda línea. Los reds pagaron 50 millones por sus servicios y a Jota no le pudo la presión en su primera temporada, con 13 goles y colándose con continuidad en la tripleta ofensiva del Liverpool restando muchas titularidades a Firmino.

Ahora, y con tres tantos en los primeros nueve partidos del curso, Diogo Jota quiere demostrar en el Wanda Metropolitano que estaba preparado para haber sido importante en el Atlético. Su estado físico determinará el protagonismo que pueda tener en el partido. Uno de varios fichajes que no llegaron a debutar en la era Simeone y probablemente el jugador de más talento que se escapó del radar del técnico argentino. Jota será todo un peligro para la zaga del Atlético, donde los Koke, Giménez, Savic (que no podrá jugar por sanción) u Oblak tendrán recuerdo de aquellos entrenamientos de 2016 donde el portugués era todo un chaval con ganas de comerse el mundo.

El Camp Nou se queda a mitad del aforo: 47.317 asistentes

Un total de 47.317 aficionados acudieron esta noche al Camp Nou a ver el partido ante el Valencia. Unos números claramente muy bajos si lo comparamos con otras temporadas, pero que ahora mismo es el mayor número de asistentes que se ha resgistrado esta temporada, que tenía como récord, el estreno de la ChampioNS ante el Bayern de Múnich, con 39.737 aficionados.

Sin embargo, la situación sanitaria ha cambiado mucho desde el día que se jugó ante el campeón alemán y el de esta noche ante el conjunto ´che’. Para empezar, en septiembre apenas estaba permitido un 40% del aforo, mientras que ahora hay ya la posibilidad de un 100%. Eso quiere decir que el día del Bayern hubo prácticamente un lleno de aforo, mientras que esta noche no llega al 50%.

No hay duda de que parte de la culpa de este descenso notable en la asistencia de aficionados es la excedencia de casi 28.000 socios del Barcelona durante toda esta temporada, que decidieron no pagar el abono durante este año y por tanto renunciar a su posibilidad de acudir al estadio.

Además, el club aún no ha puesto en funcionamiento el ‘asiento libre’, por lo que si un socio decide no ir a un partido no puede intercambiar su abono a otro aficionado. En los próximos partidos, el club tiene la intención de movilizar esta iniciativa para generar más ingresos.