Aprobados y suspensos de un Espanyol anticompetitivo

 

Diego López: En los primeros diez minutos de partido tuvo que hacer hasta cuatro intervenciones de mérito ante la avalancha del Getafe. Surgió el portero que se agigantó ante el Athletic. No pudo hacer más en el 1-0 de Unal pero, en cambio, no midió bien la salida en el 2-1 del mismo delantero. El pase de Aleñá van tan alto y cerca del área pequeña que Diego debió haber salido.

Aleix Vidal: De nuevo actuó como lateral, posición por la que no fue fichado, ante la baja de Óscar Gil. Superado en la primera mitad, no logró frenar las internadas de Koffi ni tampoco logró conectar con la siguiente línea de juego cuando tenía el balón. En el segundo tiempo se internó más por el costado y puso algún centro, pero sin demasiada precisión.

Sergi Gómez: No logró anotar en sus años en Sevilla, pero en cambio ya se ha estrenado como goleador con el Espanyol. Su acierto no tapa su gris encuentro. Salió en la fotografía del 1-0 al no taponar con agresividad la chilena de Unal, y posteriormente también se mostró blando. El Getafe creó ocasiones en el área y su delantero fue el mejor.

Cabrera: Remató al larguero en el córner que propició el 1-1. Es el segundo remate a la madera de la temporada. El uruguayo fue el delantero más peligroso del Espanyol en ausencia de RdT, labor que no le toca. Defensivamente se vio inexpugnable en el juego áereo pero con carencias en las acciones que le ganaron la espalda, como el 2-1 de Unal.

Pedrosa: El Getafe desequilibró por su costado en la primera mitad. No logró frenar a Nyom o Damián, dos jugadores más lentos pero con más corpulencia, por eso intentaron buscar ese costado en el juego aéreo. En ataque, el canterano se desplegó menos de costumbre debido al poco dominio del juego del Espanyol. Sus internados, eso sí, fueron el mejor argumento ofensivo del Espanyol en el segundo tiempo. Quizás el único.

Morlanes: Su juego fue intrascendente. Sin control de balón, asfixiados por la presión del Getafe, el mediocentro no tocó balón en los primeros 20 minutos. Cuando se sosegaron los blanquiazules, el aragonés ayudó para iniciar las jugadas, pero no era ni su día ni tampoco el del Espanyol.

Darder: El centrocampista fue sustituido al descanso después de una primera parte gris, como la del resto del equipo. En los primeros 20 minutos, el Espanyol no pasó de mediocampo y Darder apenas interaccionó con el juego. Un pase al espacio para Pedrosa y una tarjeta amarilla por una entrada por detrás fueran sus únicas acciones trascendentes.

Melendo: Desaparecido en los primeros 45 minutos. Superado defensivamente, sin opción de ayudar al centro del campo pues el Getafe atacaba por los carriles exteriores, apenas logró jugar en campo rival debido a la gran densidad de jugadores azulones en esa zona. El jugador fue sustituido para cambiar el sistema.

Embarba: El capitán no fue un jugador determinante en ausencia de RdT. Su pasividad al pelear un balón con Koffi propició el remate de Unal, mientras que en ataque tuvo una ocasión clara en el primer tiempo que lanzó al cuerpo del portero, quien despejó fácil. Todas las faltas que lanzó fueron a la barrera y, aunque logró desequlibrar, el Getafe lo frenó con faltas.

Dimata: El delantero demostró que no es un nueve puro, que necesita a alguien junto a él para poder ser trascendente en el juego. Un remate de cabeza en fuera de juego que desbarató Soria fueron sus únicas acciones. Impreciso técnicamente y lento en sus movimientos, no consiguió crear peligro. Los centrales azulones lo controlaron bien.

Nico Melamed: El número 21 mantiene la irregularidad en su primer año en Primera. En el Coliseum tocó ofrecer su cara más discreta. Superado por Nyom en defensa, le penalizó el estilo de juego directo y ofuscado del Espanyol. No logró desbordar ni lanzar a puerta y acabó sustituido.

Loren: Aunque se especulaba con su titularidad, el andaluz finalmente jugó 45 minutos después del descanso con 1-1. Desaparecido, sin ganar duelos ni dar continuidad al juego. El delantero no se encuentra en este Espanyol.

Yangel: Poco a poco va acumulando minutos, pero en esta ocasión, y después de las buenas sensaciones en Elche, el venezolano se vio superado por las circunstancias del encuentro. El Getafe maniató al Espanyol. Yangel abarcó terreno pero no consiguió ayudar a la construcción del juego ni llegar al remate desde segunda línea al margen de un gol anulado por fuera de juego.

Puado: Salió por el costado izquierdo, aunque actuó en todas las posiciones de ataque. Forzó córners y remató una ocasión que se fue desviado. Se diluyó en la anticompetitividad perica.

Keidi Bare: El mediocentro le aportó fuerza y carácter, también otro ritmo al equipo en la presión, pero no fue suficiente. Tampoco pudo incidir más.

Wu Lei: Intrascendente. Jugó el añadido.

Ünal, con dos golazos, dibuja una sonrisa en el Getafe

El camiseta Getafe barata logró la primera victoria de la temporada. La firmó Enes Ünal al anotar dos goles de bella factura, uno de chilena y otro al rematar según caía el balón. Posiblemente fue el mejor partido del Getafe esta temporada. seguramente fue el peor partido del camiseta Espanyol barata.

Cuando hay necesidad de ganar lo mejor es atacar sin tardar, y a los 40 segundos de partido el Getafe tuvo la primera ocasión de gol con una volea de Ünal. Afinó más Aleñá con su disparo cinco minutos después, pero Diego López hizo el primer paradón de su notable actuación. Acto seguido, el veterano portero (39 años) se mostró felino al sacar abajo un remate de Arambarri. Ünal, de cabeza, también probó a Diego López.

El Getafe dominaba. El Getafe llegaba. El Getafe remataba y Diego López paraba. Fueron los mejores minutos del Getafe de toda la temporada.

Quique Flores buscó en su libro de soluciones y sorprendió jugando con defensa de tres centrales, pero sobre todo sorprendió con Koffi de titular, un joven de 19 años nacido en Ghana y que juega de lateral izquierdo en el filial. Koffi, cuyo nombre oficial es Emmanuel Amankawaa Akurugu, debutó la temporada pasada con el primer equipo del Getafe al jugar 45 minutos frente al Barcelona. Esta temporada disputó seis minutos, curiosamente, también contra el Barcelona.

En el Espanyol, la novedad fue la titularidad de Dimata, delantero de 24 años nacido en la República del Congo pero de nacionalidad belga a quien el club perico fichó del Anderlecht.

La jugada del 1-0 tuvo como penúltimo protagonista a Koffi, que apareció por detrás en el área rival para anticiparse a un Embarba que se quedó sesteando. Koffi, a la vez que robaba el balón, hacía una dejada con el pecho para Ünal, que se inventó un golazo de chilena como recurso al encontrarse de espaldas a portería. Una maravilla de Ünal, delantero turco que con 18 años fue fichado por el Manchester City por su inmensa calidad y brillante futuro pero que siempre fue cedido no llegando a vestir de celeste citizen.

Si bello fue el 1-0 también tuvo su atractivo el 1-1, pues antes de rematar Sergi Gómez primero envió el balón a la escuadra Cabrera, de cabeza. Incomprensiblemente, Soria se había vencido hacia atrás cuando el balón se acercaba a la línea de gol.

Lo que le cuesta al Getafe hacer un gol y la facilidad con la que se los hacen. Ünal, saltando solo y rematando de cabeza falló el 2-1 al filo del descanso.

La segunda parte comenzó con susto para el Getafe al encajar un nuevo gol (52’), pero anulado por fuera de juego. Primero de Dimata en el cabezazo inicial que despejó Soria y también de Yangel Herrera en el remate final.

Si cierto era que se estaba viendo al mejor Getafe de la temporada, más cierto era que estaba siendo el partido de Ünal. Para él estaba reservada la gloria del 2-1, al rematar según caía del cielo una asistencia de Aleñá rebotada en Morlanes.

De ahí al final el partido se consumió entre interrupciones, faltas, balón parado y pérdidas de tiempo.

Acuerdo para el traspaso de Jonathan Silva al Getafe

El camiseta Getafe 2021 ya ha encontrado sustituto a Marc Cucurella. Jonathan Silva será el décimo fichaje del Getafe, segundo en el día del cierre del mercado. El lateral izquierdo abandona el Leganés a cambio de 2.5 millones de euros. Ángel Torres subió la oferta inicial para cerrar el acuerdo y cubrir una de las pocas posiciones que no estaban dobladas en la plantilla tras la marcha al Brighton de Cucurella.

Silva tiene veintisiete años y las tres últimas temporadas ha jugado en el eterno rival del Getafe. La temporada pasada los azulones ya abordaron su fichaje, pero entonces el Leganés se plantó pidiendo tres millones y Torres decidió retirarse.

Míchel ya tiene la defensa completada y la plantilla aligerada tras la marcha de Ignasi Miquel al Huesca. En las oficinas del Coliseum la actividad sigue siendo frenética y la intención es que aún haya al menos otro movimiento. Jonathan Silva se convierte en la competencia de Mathias Olivera, que ha renovado recientemente por el club azulón.

La reforma de Míchel

El camiseta Getafe barata concluyó su stage en La Manga venciendo al Atromitos griego, cerrando su tercer partido en tierras murcianas de la misma forma que los dos anteriores, con victoria. IbizaStade Rennais y Atromitos quedan atrás y las miradas pasan a los próximos amistosos frente a Fuenlabrada, Rayo Vallecano, Zaragoza y Brighton. Hasta siete rivales pondrán a prueba al equipo madrileño antes de saltar a Mestalla el próximo 13 de agosto (21:00h) para arrancar su viaje de 38 jornadas en la Liga Santander. La segunda andadura de Míchel ha empezado con buen pie y aunque aún es pronto para ilusionarse, los resultados y las sensaciones de los primeros test invitan al optimismo.

Vuelta al estilo

En los tres partidos el equipo ha mostrado una cara más amable con balón, depositando las claves de su juego en la presiónrecuperación y transición. Sin balón se mezclaba rigor, intensidad y agresividad para negar espacios y presionar cuando el rival sobrepasase medio campo. Tras recuperar, la posesión no se mastica en exceso, sino que buscaba a Aleñá para construir y combinar, a Miranda para dinamizar al espacio o a los laterales para profundizar y crear superioridad. Míchel ha apostado mayoritariamente por el 4-4-2, aunque en la primera parte contra el Atromitos el equipo desplegó un 4-2-3-1 que aportó fluidez al juego partir de la sociedad Aleñá-Vitolo y de la importancia de las bandas.

Apuesta por la cantera

Míchel se llevó a La Manga a Sabit, Miranda, Koffi, Alex Rodríguez, Miguel Ángel, Mamor, Finn e Iglesias (en la dinámica del primer equipo con Bordalás en el último tramo de la temporada), para examinarles y dictaminar su futuro. Tres se han robado los focos. Iglesias ha dejado un buen sabor de boca, opositando al lateral derecho ocupado por Damián Suárez.

Sabit ha sufrido la cara más amarga del fútbol cuando estaba viviendo una de las más bonitas. Mientras irrumpía en el doble pivote y exponía sus aptitudes (buena lectura posicional, anticipación en la presión y despliegue físico) se rompió el ligamento cruzado de la rodilla derecha, lo que le alejará de los terrenos de juego unos ocho meses. Miranda ha personificado atrevimiento para encarar, desborde para driblar y amplitud para estirar. En un segundo escalón, Koffi, que escala peldaños en su aprendizaje a cada minuto que pasa en el verde.

Míchel ha demostrado confiar en los canteranos, dándoles oportunidades con las que justificar su presencia en las convocatorias del primer equipo. Las promesas derrochan vitalidad y osadía, dos virtudes fundamentales para un proyecto donde el descaro ha demostrado tener cabida.

Fichajes, de menos a más

Su puesta a punto se fue fraguando lentamente, pero tres partidos después, los 4+1 fichajes han entrado en la dinámica del equipo. Aleñá, aunque formase parte del equipo la segunda mitad del pasado curso, ha rubricado su compromiso con la entidad en forma de traspaso, lo que por condición le convierte en una incorporación. El centrocampista ha jugado en todas las posiciones del centro del campo, pero ha sido como mediapunta donde más incidencia ha tenido. «Me tiró a venir Míchel, su estilo encaja conmigo» afirmó Aleñá en su presentación como azulón antes de comprobar como efectivamente, su nuevo entrenador ha sabido encontrarle el espacio en el que pueda desplegar su fútbol.

Vitolo ha sido el nombre del verano para el Getafe. Su llegada instauró el estado de gracia en el Coliseum, sabedores del tipo de futbolista que habían alistado a sus filas. Míchel pidió paciencia con él, usando el tiempo como vacuna contra su desconfianza. El canario fue entonándose y contra el Atromitos ya se dejó ver como el futbolista encarador que deslumbró en Sevilla y las Islas. Una asistencia y un aire de reencuentro consigo mismo se lleva el extremo de La Manga. Lejos de ese punto, algo desentonado, sufriendo la aclimatación al nuevo continente, está Macías. El mexicano ha dejado destellos, pero aún tiene que afrontar el ritmo y estilo europeo para imprimir su movilidad, capacidad asociativa y gol en los azulones, aunque en su caso su principal aval sea la fe de Míchel.

Diego Conde no ha tenido en escenarios en los que pudiera mostrarse y Mitrovic disipó las pequeñas dudas que dejó contra el Ibiza presentándose como un central útil frente a delanteros hábiles y veloces como los del Stade Rennais.

La coronacrisis frena los despidos

El pasado domingo, casi de manera inesperada, llegó la destitución de Gaizka Garitano como entrenador del Athletic. Inesperada porque se anunció a las pocas horas del triunfo de los leones ante el Elche. El despido de Garitano es el segundo que se produce esta temporada en LaLiga Santander. El primero fue el de Óscar García en el Celta, tras nueve jornadas, para dar paso a Coudet. Se trata de una cifra muy baja para lo que viene siendo normal según los datos a estas alturas de la temporada, casi en el ecuador del campeonato y de terminar la primera vuelta.

Hay que retroceder quince años para ver solo dos cambios en los banquillos de Primera hasta la 17ª jornada. Se produjo en el curso 2005-06, cuando se destituyó a Mendilibar en el Athletic y a Luxemburgo en el Real Madrid. Clemente y López Caro fueron los nuevos inquilinos de dichos banquillos. Una cifra muy baja a estas alturas en comparación con los últimos años. La pasada temporada se dieron cinco cambios en los banquillos tras 17 jornadas: Marcelino, Gallego, Pellegrino, Cembranos y Escribá. Pero hubo cifras superiores si nos vamos más atrás, en la  17-18 se dieron hasta nueve destituciones en el mismo periodo de tiempo.

Esta reducción de despidos en los banquillos viene ligada a la situación económica de los equipos como efecto derivado de la crisis del COVID, que han visto mermados sus ingresos y, por lo tanto, han tenido que bajar el límite de coste de la plantilla: partida de los presupuestos destinada a pagar salarios e indemnizaciones en caso de despidos. Estos límites salariales ajustados al máximo para cumplir con las normas de LaLiga hacen que los clubes se piensen muy bien la destitución de un entrenador, que provocaría un gasto extra y un desajuste en sus cuentas.

Pero a pesar de ello, el fantasma del despido está ahí. Como es el caso de Míchel con el Huesca. El técnico admitió tras perder ante el Barcelona que tiene «miedo de perder su trabajo».  También se encuentra en una situación delicada el Valencia, que coquetea con el descenso. La situación no es idónea para Osasuna o el Elche, que ocupan los últimos puestos. O el Getafe, que tras unas temporadas luchando por Europa, se asoma al abismo.