Acuerdo para el traspaso de Jonathan Silva al Getafe

El camiseta Getafe 2021 ya ha encontrado sustituto a Marc Cucurella. Jonathan Silva será el décimo fichaje del Getafe, segundo en el día del cierre del mercado. El lateral izquierdo abandona el Leganés a cambio de 2.5 millones de euros. Ángel Torres subió la oferta inicial para cerrar el acuerdo y cubrir una de las pocas posiciones que no estaban dobladas en la plantilla tras la marcha al Brighton de Cucurella.

Silva tiene veintisiete años y las tres últimas temporadas ha jugado en el eterno rival del Getafe. La temporada pasada los azulones ya abordaron su fichaje, pero entonces el Leganés se plantó pidiendo tres millones y Torres decidió retirarse.

Míchel ya tiene la defensa completada y la plantilla aligerada tras la marcha de Ignasi Miquel al Huesca. En las oficinas del Coliseum la actividad sigue siendo frenética y la intención es que aún haya al menos otro movimiento. Jonathan Silva se convierte en la competencia de Mathias Olivera, que ha renovado recientemente por el club azulón.

La reforma de Míchel

El camiseta Getafe barata concluyó su stage en La Manga venciendo al Atromitos griego, cerrando su tercer partido en tierras murcianas de la misma forma que los dos anteriores, con victoria. IbizaStade Rennais y Atromitos quedan atrás y las miradas pasan a los próximos amistosos frente a Fuenlabrada, Rayo Vallecano, Zaragoza y Brighton. Hasta siete rivales pondrán a prueba al equipo madrileño antes de saltar a Mestalla el próximo 13 de agosto (21:00h) para arrancar su viaje de 38 jornadas en la Liga Santander. La segunda andadura de Míchel ha empezado con buen pie y aunque aún es pronto para ilusionarse, los resultados y las sensaciones de los primeros test invitan al optimismo.

Vuelta al estilo

En los tres partidos el equipo ha mostrado una cara más amable con balón, depositando las claves de su juego en la presiónrecuperación y transición. Sin balón se mezclaba rigor, intensidad y agresividad para negar espacios y presionar cuando el rival sobrepasase medio campo. Tras recuperar, la posesión no se mastica en exceso, sino que buscaba a Aleñá para construir y combinar, a Miranda para dinamizar al espacio o a los laterales para profundizar y crear superioridad. Míchel ha apostado mayoritariamente por el 4-4-2, aunque en la primera parte contra el Atromitos el equipo desplegó un 4-2-3-1 que aportó fluidez al juego partir de la sociedad Aleñá-Vitolo y de la importancia de las bandas.

Apuesta por la cantera

Míchel se llevó a La Manga a Sabit, Miranda, Koffi, Alex Rodríguez, Miguel Ángel, Mamor, Finn e Iglesias (en la dinámica del primer equipo con Bordalás en el último tramo de la temporada), para examinarles y dictaminar su futuro. Tres se han robado los focos. Iglesias ha dejado un buen sabor de boca, opositando al lateral derecho ocupado por Damián Suárez.

Sabit ha sufrido la cara más amarga del fútbol cuando estaba viviendo una de las más bonitas. Mientras irrumpía en el doble pivote y exponía sus aptitudes (buena lectura posicional, anticipación en la presión y despliegue físico) se rompió el ligamento cruzado de la rodilla derecha, lo que le alejará de los terrenos de juego unos ocho meses. Miranda ha personificado atrevimiento para encarar, desborde para driblar y amplitud para estirar. En un segundo escalón, Koffi, que escala peldaños en su aprendizaje a cada minuto que pasa en el verde.

Míchel ha demostrado confiar en los canteranos, dándoles oportunidades con las que justificar su presencia en las convocatorias del primer equipo. Las promesas derrochan vitalidad y osadía, dos virtudes fundamentales para un proyecto donde el descaro ha demostrado tener cabida.

Fichajes, de menos a más

Su puesta a punto se fue fraguando lentamente, pero tres partidos después, los 4+1 fichajes han entrado en la dinámica del equipo. Aleñá, aunque formase parte del equipo la segunda mitad del pasado curso, ha rubricado su compromiso con la entidad en forma de traspaso, lo que por condición le convierte en una incorporación. El centrocampista ha jugado en todas las posiciones del centro del campo, pero ha sido como mediapunta donde más incidencia ha tenido. «Me tiró a venir Míchel, su estilo encaja conmigo» afirmó Aleñá en su presentación como azulón antes de comprobar como efectivamente, su nuevo entrenador ha sabido encontrarle el espacio en el que pueda desplegar su fútbol.

Vitolo ha sido el nombre del verano para el Getafe. Su llegada instauró el estado de gracia en el Coliseum, sabedores del tipo de futbolista que habían alistado a sus filas. Míchel pidió paciencia con él, usando el tiempo como vacuna contra su desconfianza. El canario fue entonándose y contra el Atromitos ya se dejó ver como el futbolista encarador que deslumbró en Sevilla y las Islas. Una asistencia y un aire de reencuentro consigo mismo se lleva el extremo de La Manga. Lejos de ese punto, algo desentonado, sufriendo la aclimatación al nuevo continente, está Macías. El mexicano ha dejado destellos, pero aún tiene que afrontar el ritmo y estilo europeo para imprimir su movilidad, capacidad asociativa y gol en los azulones, aunque en su caso su principal aval sea la fe de Míchel.

Diego Conde no ha tenido en escenarios en los que pudiera mostrarse y Mitrovic disipó las pequeñas dudas que dejó contra el Ibiza presentándose como un central útil frente a delanteros hábiles y veloces como los del Stade Rennais.

La coronacrisis frena los despidos

El pasado domingo, casi de manera inesperada, llegó la destitución de Gaizka Garitano como entrenador del Athletic. Inesperada porque se anunció a las pocas horas del triunfo de los leones ante el Elche. El despido de Garitano es el segundo que se produce esta temporada en LaLiga Santander. El primero fue el de Óscar García en el Celta, tras nueve jornadas, para dar paso a Coudet. Se trata de una cifra muy baja para lo que viene siendo normal según los datos a estas alturas de la temporada, casi en el ecuador del campeonato y de terminar la primera vuelta.

Hay que retroceder quince años para ver solo dos cambios en los banquillos de Primera hasta la 17ª jornada. Se produjo en el curso 2005-06, cuando se destituyó a Mendilibar en el Athletic y a Luxemburgo en el Real Madrid. Clemente y López Caro fueron los nuevos inquilinos de dichos banquillos. Una cifra muy baja a estas alturas en comparación con los últimos años. La pasada temporada se dieron cinco cambios en los banquillos tras 17 jornadas: Marcelino, Gallego, Pellegrino, Cembranos y Escribá. Pero hubo cifras superiores si nos vamos más atrás, en la  17-18 se dieron hasta nueve destituciones en el mismo periodo de tiempo.

Esta reducción de despidos en los banquillos viene ligada a la situación económica de los equipos como efecto derivado de la crisis del COVID, que han visto mermados sus ingresos y, por lo tanto, han tenido que bajar el límite de coste de la plantilla: partida de los presupuestos destinada a pagar salarios e indemnizaciones en caso de despidos. Estos límites salariales ajustados al máximo para cumplir con las normas de LaLiga hacen que los clubes se piensen muy bien la destitución de un entrenador, que provocaría un gasto extra y un desajuste en sus cuentas.

Pero a pesar de ello, el fantasma del despido está ahí. Como es el caso de Míchel con el Huesca. El técnico admitió tras perder ante el Barcelona que tiene «miedo de perder su trabajo».  También se encuentra en una situación delicada el Valencia, que coquetea con el descenso. La situación no es idónea para Osasuna o el Elche, que ocupan los últimos puestos. O el Getafe, que tras unas temporadas luchando por Europa, se asoma al abismo.