Rui Silva vuelve a plantar batalla por la titularidad

Se cumplieron en Elche los pronósticos que apostaban por Rui Silva como el encargado de defender la portería bética y la decisión de Pellegrini no pudo ser más acertada. El meta portugués fue uno de los responsables del triunfo verdiblanco, logrando dejar además su portería a cero. Dicho logro es la segunda vez que lo consigue esta temporada, sumando el Betis sólo una más en total.

Rui Silva sólo había jugado en el último mes en la derrota verdiblanca en Leverkusen. Tras ser titular en las cuatro primeras jornadas de Liga, había sido suplente en las cuatro anteriores en la visita a Elche. Pero la suplencia no ha lastrado al ex del Granada, que vuelve a presentar batalla a Claudio Bravo por la titularidad

Las rotaciones de Pellegrini en la portería son casi indescifrables, pero todo indica que mañana en la Europa League debería ser el turno de Claudio Bravo. Sin embargo, Rui Silva pide paso y complica la decisión al chileno.

«Lo de Isco es para el museo»

Soplan vientos cargados de polémica alrededor de Isco. El centrocampista parecía que, con el regreso de Ancelotti, viviría una especie de renacimiento. Comenzó teniendo minutos, con titularidades ante Levante y Betis cuando el curso amanecía, pero, desde entonces, está viviendo una regresión. El choque ante el Granada de la última jornada complicó aún más la situación, puesto que tuvo un desaire a Carletto que le coloca en una tesitura complicada. Calentaba junto a Jovic y Vallejo cuando estos iban a ingresar al campo y él no, algo que no le sentó nada bien. «Isco ha entendido que iba a salir tras el calentamiento. Le dicen que va a salir más tarde, se cabrea y se sienta en el banquillo», explicaron en ‘El Larguero’. Ancelotti cedió y le dio entrada antes de lo previsto y en el programa de la SER analizan lo ocurrido y la situación del malagueño.

«Isco se equivoca, pero no se le puede sacar para tres minutos. Davide Ancelotti se equivoca por querer sacarle menos tiempo», razona Javier Herráez, que entiende que no fue del todo acertado tratar al futbolista de esa manera por parte del cuerpo técnico. «Ahora mismo, en cuanto a importancia en minutos, tiene la importancia de Vallejo o Jovic. La historia de lo que ha sido Isco es para el museo», argumenta Antonio Romero, comparándole con dos compañeros que, a priori, partían en desventaja a comienzo de temporada.

«A Ancelotti le queda tan bien el traje de entrenador del Madrid como a Isco le empieza a quedar mal el de futbolista del chandal Real Madrid 20/21. Ancelotti le tiende la mano e Isco haría mal en desaprovechar esta ocasión», continúa Romero. Mientras que Julio Pulido recuerda que el técnico madridista «ha reconocido que Isco no quería calentar, es la realidad». Asimismo, esgrime un argumento similar al anterior y piensa que esto es una oportunidad para el de Benalmádena: «Ancelotti ha abierto la puerta a que le vayan los jugadores a reclamarle minutos cuando no tengan minutos».

Por último, Miguel Martín Talavera, ‘Tala’, le compara con el caso de Juan Mata, en el Mundial que ganó España, y no encuentra justificación a lo ocurrido en el Nuevo Los Cármenes :«Hoy Mata sale a jugar 20 segundos y es campeón del mundo. No se puede justificar lo de Isco». Veremos qué ocurre en el choque ante el Sheriff en Champions. De momento, su contador de minutos en la máxima competición sigue a cero. ¿Se activará tras lo ocurrido en Granada?

Aprobados y suspensos de un Espanyol anticompetitivo

 

Diego López: En los primeros diez minutos de partido tuvo que hacer hasta cuatro intervenciones de mérito ante la avalancha del Getafe. Surgió el portero que se agigantó ante el Athletic. No pudo hacer más en el 1-0 de Unal pero, en cambio, no midió bien la salida en el 2-1 del mismo delantero. El pase de Aleñá van tan alto y cerca del área pequeña que Diego debió haber salido.

Aleix Vidal: De nuevo actuó como lateral, posición por la que no fue fichado, ante la baja de Óscar Gil. Superado en la primera mitad, no logró frenar las internadas de Koffi ni tampoco logró conectar con la siguiente línea de juego cuando tenía el balón. En el segundo tiempo se internó más por el costado y puso algún centro, pero sin demasiada precisión.

Sergi Gómez: No logró anotar en sus años en Sevilla, pero en cambio ya se ha estrenado como goleador con el Espanyol. Su acierto no tapa su gris encuentro. Salió en la fotografía del 1-0 al no taponar con agresividad la chilena de Unal, y posteriormente también se mostró blando. El Getafe creó ocasiones en el área y su delantero fue el mejor.

Cabrera: Remató al larguero en el córner que propició el 1-1. Es el segundo remate a la madera de la temporada. El uruguayo fue el delantero más peligroso del Espanyol en ausencia de RdT, labor que no le toca. Defensivamente se vio inexpugnable en el juego áereo pero con carencias en las acciones que le ganaron la espalda, como el 2-1 de Unal.

Pedrosa: El Getafe desequilibró por su costado en la primera mitad. No logró frenar a Nyom o Damián, dos jugadores más lentos pero con más corpulencia, por eso intentaron buscar ese costado en el juego aéreo. En ataque, el canterano se desplegó menos de costumbre debido al poco dominio del juego del Espanyol. Sus internados, eso sí, fueron el mejor argumento ofensivo del Espanyol en el segundo tiempo. Quizás el único.

Morlanes: Su juego fue intrascendente. Sin control de balón, asfixiados por la presión del Getafe, el mediocentro no tocó balón en los primeros 20 minutos. Cuando se sosegaron los blanquiazules, el aragonés ayudó para iniciar las jugadas, pero no era ni su día ni tampoco el del Espanyol.

Darder: El centrocampista fue sustituido al descanso después de una primera parte gris, como la del resto del equipo. En los primeros 20 minutos, el Espanyol no pasó de mediocampo y Darder apenas interaccionó con el juego. Un pase al espacio para Pedrosa y una tarjeta amarilla por una entrada por detrás fueran sus únicas acciones trascendentes.

Melendo: Desaparecido en los primeros 45 minutos. Superado defensivamente, sin opción de ayudar al centro del campo pues el Getafe atacaba por los carriles exteriores, apenas logró jugar en campo rival debido a la gran densidad de jugadores azulones en esa zona. El jugador fue sustituido para cambiar el sistema.

Embarba: El capitán no fue un jugador determinante en ausencia de RdT. Su pasividad al pelear un balón con Koffi propició el remate de Unal, mientras que en ataque tuvo una ocasión clara en el primer tiempo que lanzó al cuerpo del portero, quien despejó fácil. Todas las faltas que lanzó fueron a la barrera y, aunque logró desequlibrar, el Getafe lo frenó con faltas.

Dimata: El delantero demostró que no es un nueve puro, que necesita a alguien junto a él para poder ser trascendente en el juego. Un remate de cabeza en fuera de juego que desbarató Soria fueron sus únicas acciones. Impreciso técnicamente y lento en sus movimientos, no consiguió crear peligro. Los centrales azulones lo controlaron bien.

Nico Melamed: El número 21 mantiene la irregularidad en su primer año en Primera. En el Coliseum tocó ofrecer su cara más discreta. Superado por Nyom en defensa, le penalizó el estilo de juego directo y ofuscado del Espanyol. No logró desbordar ni lanzar a puerta y acabó sustituido.

Loren: Aunque se especulaba con su titularidad, el andaluz finalmente jugó 45 minutos después del descanso con 1-1. Desaparecido, sin ganar duelos ni dar continuidad al juego. El delantero no se encuentra en este Espanyol.

Yangel: Poco a poco va acumulando minutos, pero en esta ocasión, y después de las buenas sensaciones en Elche, el venezolano se vio superado por las circunstancias del encuentro. El Getafe maniató al Espanyol. Yangel abarcó terreno pero no consiguió ayudar a la construcción del juego ni llegar al remate desde segunda línea al margen de un gol anulado por fuera de juego.

Puado: Salió por el costado izquierdo, aunque actuó en todas las posiciones de ataque. Forzó córners y remató una ocasión que se fue desviado. Se diluyó en la anticompetitividad perica.

Keidi Bare: El mediocentro le aportó fuerza y carácter, también otro ritmo al equipo en la presión, pero no fue suficiente. Tampoco pudo incidir más.

Wu Lei: Intrascendente. Jugó el añadido.

«Lo último que querría es estar en los zapatos de Solskjaer»

Jurgen Klopp, entrenador del Liverpool, compareció después de su histórica victoria en Old Trafford por 0-5 ante el Manchester United. El alemán analizó la trascendencia del resultado, el partido y también la situación de Solskjaer, míster del United.

Haciendo historia: «Me han dicho que es algo que no había sucedido antes. Estamos escribiendo nuestro propio pequeño capítulo en la historia del club. La gente hablará de esto en el futuro porque no creo que vuelva a suceder en mucho tiempo, si alguna vez sucede».

Valoración del partido: «Ha sido un buen día, un grandísimo día. Hemos sido muy clínicos de cara a puerta. Los presionamos arriba muy bien, ha salido fenomenal».

Sobre Solskjaer: «Lo último que querría es estar ahora en sus zapatos»

Suárez evita disgusto mayor

Saltó la Real Sociedad al partido persiguiendo esa silla que a lo largo de la tarde le habían ido quitando. Primero Sevilla, después el Madrid, ahora el Atleti buscando lo mismo. Su trono. Una Real condicionada por las bajas y con experimento: Gorosabel lateral zurdo y Zaldua como extremo en dibujo 4-3-3. Cinco minutos le duró la idea a Imanol. Había salido el Atleti con presión y presencia. Sin ganas de ir remolque otro día más, otro partido. Pero fue modificar la pizarra Imanol, cambiar a los cinco minutos a defensa de cinco, y encontrarle costuras a los guantes de Oblak, con más fugas que Alcatraz este año. Noche negra.

Todo comenzó en João Félix, reluciente púa de ese tridente que Simeone sacaba por primera vez esta Liga. El portugués, Suárez y Griezmann. Intentó éste un regate en el centro y Guevara le robó el balón. En tres toques se fue la Real. De Guevara a Silva, de Silva a Merino, de Merino a Isak y de Isak a Sorloth. Verticalísima, rapidísima. Con pases que eran cuchillos y dejaron al noruego solo ante el portero. Salió Jan otra vez con gesto pálido, pétreo, de estatua. Sorloth le rebasó y marcó. Así, tan fácil. Tan extrañamente tan fácil.

Seis minutos habían pasado sólo y sobre el Atleti ya parpadeaba ese 0-1 en el electrónico. Pero el tridente del Cholo ni pinchaba ni cortaba. Era romo. No le daba al argentino ni una triste ocasión que llevarse a la boca. Incapaces sus púas de escapar a esa cárcel de centrales que había brotado de la pizarra de Imanol tras ese minuto cinco (Elustondo, Le Normand y Zubeldia). Tres centrales que Simeone sólo podía mirar con nostalgia: a él esta noche le había tocado jugar con dos, Felipe y Hermoso, en defensa de cuatro, Giménez reserva de inicio. Su centro del campo, el mismo que había brillado ante el Liverpool, De Paul-Koke-Lemar, se había apagado. Y desconectado de arriba. No encontraban caminos que llevaban a Suárez, João y GriziNo sabía ninguno de los hombres del Cholo, tampoco, cómo taponar la salida de balón txuri-urdin, y eso que la pelota partía desde el mismito pie de Remiro, en un recital incansable. Ni siquiera João, con la linterna encendida, era capaz de sacar a sus compañeros del laberinto.

El inicio de la segunda parte fue un calco. Todo lo anterior repetido. Una Real que parecía haberse duchado en aceite, tan escurridiza e inasible. E Isak de nuevo ahí, lanzando dentelladas a Oblak. En una dejó solo a Silva a sus pies y paró el portero como se le conoce, San Jan, guantes milagros. En la siguiente, regresó el Oblak humano, el de las fugas: incapaz de blocar esa falta que, desde la frontal, ni fuerte ni especialmente colocada, le lanzó Isak. «Viva Suecia», parecieron gritar los puños apretados de Imanol. 0-2.

Entonces, la luz. Porque el talento siempre encuentra un resquicio. Y al descanso el Atleti había dejado a un Lemar tocado en la ducha y salía con Carrasco. Y con el belga todo tiene una velocidad más. El equipo, el ritmo, las ocasiones. Hasta la linterna de João, ese futbolista por los que se pagan entradas al fútbol. De su bota brotó una rosca medida, templada, hacia Suárez. El uruguayo la cabeceó inspirando y expirando pólvora para enviarla allá donde no llegaría Remiro. 1-2. Media hora por delante y Correa ya en el campo.

Lo había volcado el portugués, tunelando en cada uno de sus pases, el botín convertido en pincel. El cambio de Griezmann casi coincidió con esa jugada, la del empate: sacrificaba el Cholo esa púa de su tridente cuando Merino pisaba el gemelo de Suárez en el aire, en el área. Munuera Montero no vio pero hubo llamada del VARbitro al oído. Era penalti. Suárez engañó a Remiro para estampar con violencia la pelota en su red. 2-2.

«La grandeza del hombre consiste en que carga con su destino», que escribió Milán Kundera. Y el destino del equipo del Cholo es que nunca se rinde. Había logrado ya el empate y sólo buscó la victoria en los 13 minutos restantes, más cinco de añadido. Con centros laterales y uys de Correa, sobre Remiro, pero sin ser capaz de arrebatarle ese empate a Imanol que le agarraba fuerte a su silla, a su trono en LaLiga.

Manita histórica para sentenciar a Solskjaer

Todavía quedaba más de media hora para el final en Old Trafford cuando se empezaron a escuchar cánticos hacia Ole Gunnar Solskjaer, aunque no de su propia afición. Fueron los hinchas del Liverpool quienes decidieron tomar la iniciativa para animar los últimos minutos de un partido sentenciado, histórico, humillante para el camiseta Manchester United 2022 (0-5), que pasará a la historia de la Premier League: «Solskjaer debe quedarse, ¿podemos jugar contra vosotros cada semana?», gritaban los ‘reds’ desde una de las esquinas del Teatro de los Sueños.

El Liverpool ha cavado la tumba de Solskjaer, muy cuestionado en las últimas semanas, al que sólo la remontada contra Atalanta en la Champions League ha mantenido con seguridad en el puesto. Antes de alcanzar el minuto cinco de partido, Naby Keita marcó el gol más rápido de la historia de los ‘reds’ en Old Trafford (4’42’’). A partir de ese momento sólo se sucedieron récords y estadísticas que hundían más y más al Manchester United y que confirmaban la distancia entre unos y otros, dejando a los de Jürgen Klopp como los grandes vencedores, pues la principal diferencia fue táctica. Cada movimiento de los visitantes fue un quebradero de cabeza para Maguire, Shaw, Lindelöf y compañía, incapaces de frenar el tornado ‘red’.

En cuanto Keita abrió el marcador, el paseo del Liverpool fue antológico y no tanto por su superioridad, sino por la debilidad que mostró un Manchester United que puso la alfombra roja para su rival, a excepción de De Gea, que salvó las que pudo salvar. En total, sólo un partido sin recibir goles de los últimos 21 disputados: un dato que habla por sí solo.

A partir de ahí llegó el 0-2 de Diogo Jota tras una asistencia de Alexander-Arnold, y después dos tantos de Mo Salah, imperial durante el primer tiempo. El egipcio volvió loco a Maguire y le obligó a salir de su zona para terminar rematándolo en el área. Al descanso, un 0-4 inapelable, definitivo, sólo a expensas del tamaño de la goleada. El primer tiempo finalizó con una pelea que provocó una patada de frustración de Cristiano Ronaldo a Curtis Jones.

Los segundos cuarenta y cinco minutos sirvieron para que la hinchada del Liverpool sacara su propio repertorio de canciones, para que Salah pusiera el sello con su hattrick y para que Pogba, que entró en el descanso, fuera expulsado en el 60 tras una entrada a Keita que no pudo continuar. Aunque Cristiano marcó un buen gol, el tanto fue anulado por el VAR.

Las próximas horas serán decisivas para el futuro de Solskjaer en el club. En los últimos tres partidos, los diablos rojos han concedido 11 goles. El equipo funciona como dos entes que no se conocen, el ataque y la defensa, y sólo el primero es determinante, pero no siempre consigue tirar del peso del segundo. Mientras tanto, el Liverpool sonríe: 27 goles a favor en las nueve jornadas disputadas de la Premier League y Salah sigue confirmándose como el mejor futbolista la liga… a la espera de renovar su contrato, que acaba en 2023.

El Marsella respira antes del Clásico

El camisetas Olympique de Marsella baratas ha conseguido reconducir una situación que parecía muy complicada con las dos últimas derrotas en la Ligue 1. El conjunto marsellés venció por 4-1 al Lorient en un encuentro bastante difícil que comenzó perdiendo en la primera mitad y que tuvo que remontar, en parte, gracias al talento de un inspirado Payet. El mediapunta estuvo implicado en tres de los cuatro goles de su equipo, demostrando que, a este nivel, es uno de los mejores jugadores de la Ligue 1.

Tras dos derrotas seguidas, con la necesidad de ganar y con el Clásico de la próxima semana ante el PSG en el horizonte, el Marsella no se podía permitir otra derrota hoy ante el Lorient en un partido trampa para los de Sampaoli. El técnico salió con su clásico sistema de tres centrales con la principal novedad de Konrad de la Fuente, que salió como titular en la banda izquierda para intentar reivindicarse tras un inicio de temporada un tanto irregular.

Del Marsella camaleónico, fragoroso y autosuficiente de las primeras jornadas queda bastante poco. El equipo de Sampaoli ha experimentado un bajón físico importante y los últimos resultados así lo corroboran. Hoy, ante el Lorient, el conjunto marsellés comenzó el partido perdiendo desde muy pronto, ya que una pérdida comprometida de Kamará cerca de su área acabó en un penalti de Luan sobre Diarra que Laurienté acabó rubricando desde los 11 metros.

Si algo caracteriza al Marsella, además de tener el sello de identidad de Sampaoli, es la capacidad de resiliencia para sobreponerse a resultados adversos. Con más ímpetu que juego, los locales consiguieron generar jugadas de mucho peligro, entre ellas un remate de Milik y otro de Payet que repelió Nardi con bastantes dificultades. Antes del empate, Diarra tuvo el 0-2, pero su disparo se marchó rozando el poste. Minutos después, el OM no perdonó y Kamará enmendó su error del primer gol con un buen disparo en la frontal tras dos gestos técnicos sensacionales de Payet. Antes del descanso, el Marsella continuó buscando sin freno la portería rival, pero sin éxito.

Al son de Dimitri Payet, que es un jugador excepcional al que la regularidad no le ha acompañado junto al talento, el Marsella consiguió ponerse por delante en el marcador. El internacional francés asistió a Guendouzi con un preciso centro en un córner botado nada más comenzar la segunda mitad y los de Sampaoli, que en ningún momento dieron sensación de superioridad, remontaron el partido. A partir de entonces, el Marsella decidió defender con el balón sin arriesgar en sus ataques y el Lorient intentó ganar metros, pero de forma muy tímida. Milik, tras una asistencia del omnipresente Payet al contragolpe, dio la estocada definitiva en el Velodrome, al que todavía le quedaba tiempo para celebrar un último gol, esta vez de Guendouzi, que rubricó una gran actuación con un doblete.

James Rodríguez es nuevo jugador del Al-Rayyan de Qatar

Después de 3 días de haberse conocido su viaje repentino a Qatar, este miércoles 22 de septiembre se oficializó el fichaje de James Rodríguez al Al-Rayyan de ese país, un equipo que es dirigido por el francés Laurent Blanc y que suma 8 ligas cataríes en su historia.

James llega al Al-Rayyan tras haber intentado irse a una de las principales ligas de Europa en el mes de agosto, algo que finalmente no sucedió y que lo obligó a quedarse unos días más en Everton, equipo en el que tenía contrato hasta junio de 2022 pero donde no entraba en los planes del técnico Rafael Benítez.

El colombiano firmó contrato por toda la temporada en Qatar y seguirá teniendo un sueldo millonario, un poco más de un millón de dólares mensuales, según informó la prensa inglesa. El alto salario del jugador fue uno de los factores que impidió su marcha a un equipo europeo de primer nivel.

Además de mantener su sueldo de estrella, otro de los motivos que habría llevado a James a aceptar su marcha a Medio Oriente es recuperar la continuidad para ser tenido en cuenta en Selección Colombia, donde no está desde hace casi un año. Quizás allí pueda dejar atrás las lesiones y tener minutos para estar en las Eliminatorias Sudamericanas.

El Al-Rayyan no ha podido ganar en esta campaña 2021/22, suma dos empates y una derrota en el inicio de la liga local. Es décimo en la tabla de posiciones. James estaría listo para disputar sus primeros minutos el próximo lunes 27 de septiembre frente al Al-Khor en condición de local.

Acuerdo para el traspaso de Jonathan Silva al Getafe

El camiseta Getafe 2021 ya ha encontrado sustituto a Marc Cucurella. Jonathan Silva será el décimo fichaje del Getafe, segundo en el día del cierre del mercado. El lateral izquierdo abandona el Leganés a cambio de 2.5 millones de euros. Ángel Torres subió la oferta inicial para cerrar el acuerdo y cubrir una de las pocas posiciones que no estaban dobladas en la plantilla tras la marcha al Brighton de Cucurella.

Silva tiene veintisiete años y las tres últimas temporadas ha jugado en el eterno rival del Getafe. La temporada pasada los azulones ya abordaron su fichaje, pero entonces el Leganés se plantó pidiendo tres millones y Torres decidió retirarse.

Míchel ya tiene la defensa completada y la plantilla aligerada tras la marcha de Ignasi Miquel al Huesca. En las oficinas del Coliseum la actividad sigue siendo frenética y la intención es que aún haya al menos otro movimiento. Jonathan Silva se convierte en la competencia de Mathias Olivera, que ha renovado recientemente por el club azulón.

Centenario Wu Lei

De titular, como en otras 54 ocasiones, Wu Lei jugó su partido oficial número cien con el Espanyol desde que llegara en enero de 2018. Venido a menos el curso pasado, cuando se convirtió en el cuarto delantero por detrás de Javi Puado, Raúl de Tomás o Nanny Dimata, el atacante solamente participó el 27% de los minutos, pero ha empezado el curso de la mejor manera, de titular y alcanzando una cifra simbólica. Wu Lei centenario.

Abriendo el foco de este dato, Wu Lei, que cumplirá 30 años en noviembre, se ha convertido en el decimonoveno extranjero que alcanza la centena de partidos con el club blanquiazul, y tiene a tiro si el curso acontece según los cauces habituales a jugadores que dejaron poso como Pablo Zabaleta (107), Cristhian Stuani (117) o Maxi Rodríguez (113). El delantero, que renovó recientemente hasta 2024, tiene por delante esta campaña y dos más para seguir ampliando sus cifras.

Pese a que el registro y el decorado podía ser ideal para el internacional chino, con un Osasuna con la defensa adelantada que dejaba espacio a la espalda de sus desprotegidos centrales, Wu Lei acabó sustituido en el minuto 62 y apenas tocó el balón. Lo hizo en 12 ocasiones según los datos de Opta, ninguna de ellas dentro del área, acertando un 50% de pases, uno de ellos, de forma involuntaria, sirvió para que Adrián Embarba tuviera una de las mejores oportunidades del encuentro.

Un verano entre cuarentenas y ‘casi’ sin vacaciones

El delantero del Espanyol ha vivido un verano complicado a causa de los partidos con su selección y de las restricciones debido a la pandemia. Desde que fuera el 15 de mayo, solamente disfrutó de una semana de vacaciones en China junto a su familia. Antes, tuvo que guardar cuarentena en su país y en los Emiratos Árabes donde ayudó con sus goles a que su selección siguiera viva en la lucha por meterse en el Mundial de Qatar. Al regresar a su patria, tuvo que estar 21 días en un hotel. Solo pudo salir a entrenarse.

Implicado desde el primer día, los cien partidos de Wu Lei son solamente la punta del iceberg de la importancia del doble Balón de Oro chino, jugador franquicia del presidente Chen Yansheng y que ha ayudado a la expansión del Espanyol en China. El jugador regresa con un récord a Primera. Otro más. Es el chino con más participantes, goles, titularidades de la historia de LaLiga. Espera, eso sí, no ser el actor secundario del curso anterior.