El Atlético paga el esfuerzo

El Atlético ha vivido unas últimas semanas complicadas. Más allá del rendimiento sobre el campo, que pese a los empates ante Celta y Levante ha continuado siendo a un nivel muy alto, las bajas se han acumulado entre los futbolistas de Simeone.

La sanción de Trippier, los positivos por coronavirus de Carrasco, Hermoso, João Félix, Dembélé, Lemar y Herrera o las molestias de Giménez y Vitolo han provocado que el Cholo haya tenido que ir recurriendo constantemente a los mismos futbolistas. Un técnico que, desde que se instauraron los cinco cambios se ha acostumbrado a agotarlos, o por lo menos a gastar gran parte de ellos, y que por ejemplo ante Celta y Granada tan solo realizó uno.

Y eso ha ido cargando de kilómetros y minutos a varios futbolistas. Más allá de Oblak, que lo ha jugado todo en Liga y Champions (2.520 minutos), otros tres jugadores han superado los 2.000′. Savic (2.419), que no podrá jugar contra el Levante por sanción y que solo se había perdido el partido ante el Alavés por el mismo motivo, Koke (2.178) y Llorente (2.111) son los futbolistas más utilizados.

Y ante el Levante, el desgaste se fue haciendo patente en los últimos minutos. El Atlético tuvo la gran opción de ponerse por delante a partir de una ocasión de oro de Correa, pero la superioridad rojiblanca en el juego que se había vislumbrado en la primera mitad y en el inicio de la segunda se fue evaporando en los últimos minutos. Koke perdió precisión hasta salir sustituido y Llorente añadió un cambio de posición al carril derecho que le acabó de desfondar de tanto subir y bajar la banda.

Otro jugador que ha podido ir notando la carga de minutos es Luis Suárez. El uruguayo ha jugado 873 de los últimos 900 minutos del equipo en Liga. Con la salida de Costa y la llegada de Dembélé, que contrajo la enfermedad por coronavirus, Suárez se ha quedado sin sustituto natural hasta que regrese el francés, que todavía no ha debutado, y a sus 34 años está jugando prácticamente todo. Es el Pichichi de LaLiga con 16 tantos y pese a llevar dos partidos seguidos sin marcar es un peligro constante, aunque en Granada y ante el Levante fue de más a menos. Correa es otro de los futbolistas que está acumulando muchos más minutos de los habituales.

Un problema cuando se llega a los finales de partido con resultados tan ajustados como en los últimos encuentros. Simeone ha ido recuperando efectivos, en la visita al Levante ya tuvo un banquillo de garantías, pudo realizar cuatro cambios y Dembélé, Lemar y Herrera muy están cerca de volver. Eso sí, mañana ya no tendrá a Savic y Saúl por sanción y el martes jugará su tercer partido en seis días, la ida de los octavos de Champions contra el Chelsea como local, pero viajando hasta Bucarest. La concentración de contratiempos ha obligado al Cholo a exprimir a futbolistas claves, donde se espera como agua de mayo el desahogo que puede conllevar volver a tener gran parte de la plantilla disponible.

Marcos Llorente, el comodín de Simeone que siempre aporta

Simeone tiene en Marcos Llorente un chico para todo. Un futbolista que puede cumplir cualquier función sobre el campo, aunque ha demostrado que donde más cómodo se encuentra es partiendo desde el centro del campo con libertad para desplegarse en ataque.

El Cholo le sacó del pivote al ver sus grandes características para jugar más cerca de la portería rival, con velocidad, fuerza, definición, desmarque… Pero, si le ha convertido en un jugador total en ataque, también tira de él cuando las necesidades del equipo son otras. Con la baja de Trippier por sanción hasta finalizar febrero, el Atlético se ha quedado cojo en el carril derecho. Carrasco brilló en el puesto contra el Valencia, pero acto seguido contrajo el coronavirus y se ha mantenido los dos últimos partidos fuera. Además, el belga siempre ha destacado más por la izquierda. Y Vrsaljko no se ha reencontrado desde sus últimas intervenciones en la rodilla. 

Con un equipo plagado de bajas, Simeone ha optado por darle el carril derecho a Llorente en los dos últimos partidos. Ante el Cádiz hasta el descanso, donde la entrada de Vrsaljko le liberó de la faceta más defensiva y esquinada del campo y contra el Celta también los primeros 45 minutos, cuando tras en el descanso pasó directamente a jugar de lateral. Justo antes del pitido que concluyó la primera mitad dejó una fantástica asistencia para que Suárez empatase el partido, su sexto pase de gol del curso en Liga que le sitúa empatado con Correa como máximo asistente de la competición.

Como lateral se le vio incómodo, pero como siempre estuvo disciplinado y sin salirse del guion en ningún momento. En una zaga de cuatro tuvo que estar muy atento a la espalda de Savic, llegando para cortar varios centros laterales e incluso estando a punto de salvar el remate de Ferreyra que supuso el gol del Celta en el último minuto. Obviamente en ese puesto pierde muchísimo radio de acción, está fuera de sitio y rinde muy lejos de su mejor versión. Llorente es mucho más feliz en posiciones ofensivas y también suma mucho más para el Atlético. Pero es innegable su versatilidad, la capacidad para adaptarse a cualquier circunstancia y a vaciarse por el bien del equipo y por lo que pide su entrenador.

Papu Gómez: «Simeone me quiso; él me hizo crecer mucho»

Alejandro Darío ‘Papu’ Gómez es uno de los fichajes de este invierno en Europa. El argentino, tras ser presentado gráficamente, concedió sus primeras palabras a los medios oficiales del Sevilla: «Fue todo un poco sorpresivo. Para mí es una nueva aventura venir aquí, a un grandísimo club como el Sevilla. Es cambiar de vida completamente en otro país, pero estoy muy contento y entusiasmado».

«Seguramente venir a otra liga va a ser todo un desafío para mí. He de empezar a conocer cómo se juega aquí, aunque soy y fui siempre un admirador de este fútbol. Va a ser una aventura muy linda y lo que quiero es conseguir cosas importantes con el Sevilla y tratar de mejorar todo lo que ha conseguido este club», añadía.

El argentino se ofrece para jugar en cuanto Julen Lopetegui quiera y donde le coloque el técnico vasco: «Seguramente me falta ritmo de partido, lo que te dan los 90 minutos, pero me estuve entrenando con el segundo equipo del Atalanta y solo tengo que agarrar ese ritmo. En los últimos años he jugado en todas las posiciones del centro del campo hacia delante. Lo que pretenda el míster estoy a disposición. He jugado en las bandas, mediocentro, mediapunta… Creo que lo puedo hacer bien».

Y no le asusta que le comparen con Éver Banega: «Es un halago que me comparen con Ever. Yo lo admiro muchísimo y lo conozco desde hace muchos años. Compartimos un Mundial sub-20 y para mí es un fenómeno. Tal vez somos diferentes como jugadores, pero esa responsabilidad, ese liderazgo… creo que lo tuve en todos los clubes y me encanta agarrar la pelota y tratar de ser yo el que decida el pase o situaciones importantes. Para mí es una linda responsabilidad».

Tener 32 años, 33 a mediados de febrero, han sido la única pega que algunos han puesto a su fichaje. Papu no lo considera un problema: «Hoy la carrera del futbolista se alargó muchísimo. Si te cuidas y no tuviste graves lesiones, cualquier jugador que se lo proponga, se cuide y descanse puede jugar hasta los 38 o 39. Luego está la ambición de querer seguir jugando cada tres días en competiciones importantes. Eso obliga a un ritmo de vida determinado, conocer tu cuerpo y descansar. La cabeza hace todo y hoy en día hay muchos jugadores de mi edad y mayores que todavía hacen la diferencia».

Papu ya dijo algunos meses que quería jugar algún día en el Sevilla. Y se ha cumplido: «No sé si es el destino, pero coincidí con muchos chicos que han jugado aquí y otros que han vivido. Me han hablado muy bien del Sevilla como club y como ciudad. Me preguntaron en qué club de España me gustaría jugar y escuché tantas cosas buenas que me salió natural. Sigo al Sevilla en Instagram desde hace mucho para ver los resultados y las noticias. Me gusta y me ilusiona el entusiasmo de la gente. Es increíble que hoy, después de diez meses, esté aquí».

AS publicó este jueves que Diego Pablo Simeone, técnico del Atlético, ha pedido varias veces su fichaje. Papu lo reconoce. Ya coincidió con el Cholo en San Lorenzo de Almagro y luego en el Catania hace más de una década: «Antes de irme al Metalist de Ucrania (2013) me quería el Atlético del Cholo, el Inter… El Cholo en mi carrera fue importantísimo porque me pilla en una etapa tal vez de rebeldía. Yo tenía 20 años y quería hacer cosas que creía que estaban bien y no lo estaban. Desde su experiencia me ayudó mucho, sobre todo en lo futbolístico. Siempre me decía cómo tendría que jugar cuando llegara a Europa y lo discutíamos, pero al final me compraron en Italia para jugar de la forma en la que jugaba con él en San Lorenzo. Luego llega Simeone al Catania y me hace crecer aún más. Todo su cuerpo técnico son gente que admiro y que me hizo crecer».

El Sevilla tiene una importante vinculación con Argentina: «Este club tiene una historia muy linda con muchísimos argentinos que han pasado. Cada uno ha dejado su huella y ojalá me toque a mí poder contribuir un poco en esta historia y dejar mi marca aquí también. Maradona jugó aquí y para los argentinos es un orgullo poder vestir una camiseta que también vistió Diego».

El mediocampista comparó al Atalanta y a su nuevo club: «Obviamente el Sevilla hace años que viene entrando en Champions muy seguido y ha ganado muchos títulos europeos. Tiene esta historia en los últimos años, pero está ese paralelismo de equipo quizás no denominado ‘grande’ que quiere estar peleando en los primeros puestos. El Sevilla lo hizo muy bien en los últimos tiempos».

Papu tuvo ofertas exóticas y muy jugosas económicamente, pero no hizo caso: «Sinceramente nunca me interesó la parte económica. He tenido propuestas para dejar Atalanta por equipos árabes, pero siempre intenté buscar la parte futbolística que me hacía feliz. Para lo demás hay tiempo y creo que estoy en un muy buen momento, en una etapa de madurez en mi carrera y en mi vida y quería seguir jugando a un nivel competitivo, estando en la selección nacional y poder competir en una liga importante como la española y un club importante como éste. Cuando se dio la oportunidad de venir aquí, no lo pensé»

Por supuesto, fue cuestionado por el ya famoso Papu Dance: «Lo hice con unos youtubers de Italia para ayudar a una academia de chicos discapacitados. Al principio fue por probar, pero terminó siendo algo grandioso que explotó y apareció en todo el Mundo. Ganamos un disco de oro y uno de platino. Nunca pensamos que fuera a tomar esa dimensión, pero estoy muy contento. Eso sí, por momentos ya me cansaba, porque en los cumpleaños de los amigos de mis hijos sonaba eso en lugar de canciones infantiles y todos me pedían que la bailara».

Su físico tuvo influencia en sus referentes futbolísticos de siempre: «Siempre digo que quería imitar a Pablo Aimar porque era un referente en mi posición y cuando él jugaba en River yo tenía 12 años. Al ser bajito intentaba imitarlo a él, a D’Alessandro, Saviola, Ariel Ortega… todos esos enganches».

Un problema central

Cojeando como estaba, o casi, desde el partido contra el Málaga (0-0), jugado el 11 de octubre en la hermosa capital de la Costa del Sol, el talón de Aquiles de Aythami Artiles ha dicho basta. Fue el propio capitán de Las Palmas, que jugó su último partido ante el Mirandés (25 de noviembre) y desde entonces anda de baja, quien confirmara ayer que el viernes será operado de esas persistentes molestias en el tendón de Aquiles.

Pese a que tanto Pepe Mel (entrenador) como Miguel Ángel Ramírez (presidente) anunciaran días atrás que perderse el resto de temporada se daba por seguro, Artiles abrió ayer la puerta de la esperanza. «Me han dicho que puedo volver en tres meses, así que mi objetivo es llegar para jugar algunos partidos. No quise ser egoísta y puse mi ficha a disposición del club», señaló ayer en la emisora de radio de la entidad. En cualquier caso, este nuevo contratiempo físico en el seno de la plantilla de Las Palmas, el cuento de nunca acabar desde que se inaugurara la Ciudad Deportiva de Barranco Seco, le origina al equipo un problema ‘central’.

Descartado por un largo periodo Aythami, que hasta su lesión había jugado este curso 882 minutos repartidos en diez partidos, todos como titular, la brecha entre el resto de opositores al centro de la zaga es demasiado grande. Ocurre que Mel no duda de Curbelo, meritorio también como lateral derecho, 1.131 minutos en 17 encuentros, y mucho menos de Álex Suárez, que amasa hasta la fecha 20 titularidades en todos los envites en los que ha participado para un total de 1.750 minutos, líder indiscutible de Las Palmas en este apartado. A partir de ahí, el abismo.

Tomás Cardona no está y probablemente ni se le espere, participante además en todas las quinielas que lo sitúan como uno de los descartes anunciados por MÁR. Determinados problemas musculares y la continúa excusa de su adaptación lastraron la confianza de Mel, y de momento solo ha jugado tres partidos, ante Leganés, Castellón y Albacete, y apenas 196 minutos. Tampoco es que le vaya mucho mejor a Ismael Athuman pese a la insistencia de Mel en verano para que se le hiciera ficha profesional, acumulando el internacional keniata tres partidos y 270 minutos. También cuenta Las Palmas con el recurso de Saúl Coco, pero el pibe de la cantera apenas ha tenido participación en la Copa del Rey.

Los números cantan y la distancia entre la dupla Suárez-Curbelo y el resto de centrales es tan grande que el club podría estar acelerando las gestiones para reforzar el eje de la zaga, tan dañado en estos tiempos. Pese a que desde la entidad se anuncia que no llegarán refuerzos al primer equipo salvo que sean de la casa, con Rafa Mujica a la espera y Dani Ojeda ya en el Alcorcón, toca mirar al exterior para reforzar la defensa pese a la insistencia de entrenador y dirigentes en mirar hacia la cantera. Se avecinan semanas frenéticas en los despachos de la Unión Deportiva.

Simeone prepara un once con novedades… pero sin João Féli

Simeone ha encontrado su once de confianza, pero en Eibar le va a tocar retocarlo por obligación. Tres titularísimos se pierden el partido de este jueves, cada uno por una razón diferente: Koke cumple sanción por amarillasHermoso arrastra un esguince de tobillo y Trippier está castigado por la Federación Inglesa. Además, parece que el Cholo volverá a dejar a João Félix en el banquillo, quizá para reservarlo para el domingo (Valencia), aunque también para premiar a Correa, goleador en el último partido.

El portugués no pasa por un buen momento deportivo, con unas molestias además en el tobillo que desde hace semanas le impiden brillar como venía haciendo. Contra el Sevilla no fue titular, sino que salió en el tramo final, y ese puede ser el plan para mañana en Ipurua. Será un partido de pierna dura, como le gusta decir al Cholo, y el trabajo que le ofrece Correa es de total garantía para el técnico. Se guarda una carta ganadora para la segunda mitad.

En el resto de líneas habrá novedades, pero menos sorprendentes, según lo ensayado por el entrenador. La ausencia de Koke, insustituible, es la que más dudas genera a Simeone, aunque parece que en su lugar entrará Saúl, auxiliado en el medio por Llorente. En defensa, si Hermoso no llega a tiempo, será Felipe quien forme atrás junto a Savic y Giménez. Para el lateral derecho, será turno de nuevo para Vrsaljko. Trippier se perderá los próximos partidos y el croata debe dar un paso al frente. El británico, a quien la FIFA le ha quitado la cautelar, no puede jugar, aunque este martes no se entrenó por unas molestias musculares. El futbolista está siendo sometido a pruebas médicas para diagnosticar su dolencia. No obstante, mientras el TAS no diga lo contrario, no podrá entrar en las convocatorias.

El equipo disputará nueve días después de su último encuentro, un parón que no se daba desde que jugaron las selecciones. El KO en la Copa concede un respiro a la plantilla, que después del domingo tendrá de nuevo otra semana libre hasta la visita al Cádiz…

El anterior Atlético-Sevilla fue el último partido con público en el Wanda Metropolitano

La historia de este Atlético-Sevilla es la de un partido de la jornada 1 que se pospuso y que ahora mide al líder y a un aspirante a la Champions. Mirando hacia atrás, es una cita que trae buenos recuerdos en el Wanda Metropolitano, y en este caso no por el resultado, por los goles o los regates… La anterior visita de los hispalenses fue el último partido con público en la casa rojiblanca.

Fue el 7 de marzo de 2020. El Atleti era sexto y el Sevilla, cuarto, aunque los rojiblancos andaban casi más pendientes de la visita al Liverpool del día 11. Los visitantes pensaban en la Roma también. Pero antes tocaba Liga. El estadio se engalanó y rozó el lleno ante un rival que motiva mucho y en una fecha y hora que también (sábado a las 16:00), y encima el partido resultó apasionante.

La primera parte fue una locura. En el minuto 18 marcó De Jong. A la media hora, y tras cinco minutos a vueltas con el VAR, Morata empató de penalti. En plena euforia local, João Félix consiguió el 2-1 y, antes del descanso y de nuevo tras pasar por el videoarbitraje, un penalti a favor del Sevilla vailó para que Ocampos hiciera el 2-2. El segundo tiempo fue más tranquilo y, aunque hubo tensión, ambos equipos se fueron convenciendo de que las tablas no eran del todo malas para nadie.

Paralelamente a la jornada, el coronavirus —todavía no declarada oficialmente la pandemia— se extendía por Europa a un ritmo brutal y afectaba al deporte con suspensiones de todo tipo de eventos. Una historia suficientemente contada ya. El fútbol tardó en volver al Wanda Metropolitano, tres meses en concreto. Pero la afición aún no lo ha hecho. La fiesta que se vivió aquella tarde con ambiente primaveral se echa de menos y la espera se está haciendo muy larga. Por eso este Atlético-Sevilla trae gratos recuerdos, casi de otra época. Morriña de un tiempo que volverá…

La coronacrisis frena los despidos

El pasado domingo, casi de manera inesperada, llegó la destitución de Gaizka Garitano como entrenador del Athletic. Inesperada porque se anunció a las pocas horas del triunfo de los leones ante el Elche. El despido de Garitano es el segundo que se produce esta temporada en LaLiga Santander. El primero fue el de Óscar García en el Celta, tras nueve jornadas, para dar paso a Coudet. Se trata de una cifra muy baja para lo que viene siendo normal según los datos a estas alturas de la temporada, casi en el ecuador del campeonato y de terminar la primera vuelta.

Hay que retroceder quince años para ver solo dos cambios en los banquillos de Primera hasta la 17ª jornada. Se produjo en el curso 2005-06, cuando se destituyó a Mendilibar en el Athletic y a Luxemburgo en el Real Madrid. Clemente y López Caro fueron los nuevos inquilinos de dichos banquillos. Una cifra muy baja a estas alturas en comparación con los últimos años. La pasada temporada se dieron cinco cambios en los banquillos tras 17 jornadas: Marcelino, Gallego, Pellegrino, Cembranos y Escribá. Pero hubo cifras superiores si nos vamos más atrás, en la  17-18 se dieron hasta nueve destituciones en el mismo periodo de tiempo.

Esta reducción de despidos en los banquillos viene ligada a la situación económica de los equipos como efecto derivado de la crisis del COVID, que han visto mermados sus ingresos y, por lo tanto, han tenido que bajar el límite de coste de la plantilla: partida de los presupuestos destinada a pagar salarios e indemnizaciones en caso de despidos. Estos límites salariales ajustados al máximo para cumplir con las normas de LaLiga hacen que los clubes se piensen muy bien la destitución de un entrenador, que provocaría un gasto extra y un desajuste en sus cuentas.

Pero a pesar de ello, el fantasma del despido está ahí. Como es el caso de Míchel con el Huesca. El técnico admitió tras perder ante el Barcelona que tiene «miedo de perder su trabajo».  También se encuentra en una situación delicada el Valencia, que coquetea con el descenso. La situación no es idónea para Osasuna o el Elche, que ocupan los últimos puestos. O el Getafe, que tras unas temporadas luchando por Europa, se asoma al abismo.

Pepe Mel ya tiene a su comodín

Año nuevo, plantilla nueva. O casi. Con la llegada de 2021, menos de 48 horas ya, Pepe Mel suma un notable número de efectivos a la causa de la Unión Deportiva Las Palmas. Conoce reconoció Ángel López, su segundo entrenador, el regreso a la actividad tras el descanso navideño debía traer consigo la recuperación y regreso de importantes futbolistas en sus esquemas como Sergio Ruiz, Pejiño, Araujo o Ale Díez, que andaban lesionados.

Precisamente, la vuelta de este último, polivalente defensa cacereño con iguales garantías de alto rendimiento lo mismo da que sea en el lateral derecho que el izquierdo, esa una de las más celebradas por el propio Mel. Ocurre que Díez cayó abatido por problemas físicos el pasado 3 de octubre, cuando el Logroñés perdió en el Estadio Gran Canaria. Corría el minuto 41 de partido, y el aquel día lateral derecho fue inmediatamente sustituido por Eric Curbelo.

Dos días después, las pertinentes pruebas médicas descubrieron que Díez, que llegó a coste cero el verano pasado a Las Palmas tras acabar su contrato con el Extremadura, sufría una fractura de Jones en el quinto metatarsiano del pie izquierdo, lo que le obligó a pasar por el quirófano. Se pronosticaron, de inicio, alrededor de tres meses de baja.

Ni que se conocieran de antemano, las previsiones podrían cumplirse casi con exactitud. Se ‘clavaron’. Así, Díez se ejercita como uno más a las órdenes de Pepe Mel desde que Las Palmas regresara el lunes a los entrenamientos tras el descanso navideño. Así lo ha expresado además el futbolista a través de sus perfiles en redes sociales, y no se descarta que acuda convocado al duelo con el Espanyol de este domingo, 3 de enero, en Gran Canaria.

«Nos hace mejores», insiste su entrenador. Su reaparición no podría ser más oportuna para UD. Ante su ausencia, el cuerpo técnico amarillo barajó durante muchas semanas la posibilidad de usar a Cristian Cedrés como carrilero derecho, acaso cuando Lemos no estuviera disponible. Así jugó, por ejemplo, contra el Alcorcón y Varea. Ante la grave lesión del extremo de Carrizal, la vuelta de Díez suma efectivos a la causa y a una posición descubierta desde hace meses. Igualmente, Mel ha colocado en dicha posición a Curbelo, pero la voluntariedad del central no termina de traducirse en un óptimo rendimiento en dicha posición. Bien pudiera, incluso, sentar a Dani Castellano y Jonathan Silva en la pugna por el costado izquierdo de la zaga. Y es que Pepe Mel ya tiene a su comodín.

Raúl de Tomás, goles de récord

Con sus 12 goles, no solo triplica Raúl de Tomás los cuatro que logró la pasada temporada desde que aterrizó en Cornellà-El Prat en enero, sino que se está convirtiendo en el ‘pichich’ de los ‘pichichis’ del EspanyolNingún otro, por soberbia que fuera su cuenta anotadora al final de LaLiga, llevaba tantos goles como los del madrileño al término de un año natural, en las fiestas navideñas. Ni siquiera en Segunda.

¿Y en Segunda? El único que se acercó, y mucho, a los registros de RdT fue Gabino Rodríguez, quien antes de la Nochevieja había marcado 11 goles en la temporada 1989-90. Eso sí, en lo sucesivo solo fue capaz de anotar uno más.

Ni Velko Iotov, con siete a estas alturas en la campaña 1993-94 (de los 13 que haría en todo el curso), ni los ocho de Cayetano Ré en la 1969-70 (17 al final) ni José Paredes, con seis de sus ocho dianas antes de Navidad en la 1962-63, pudieron alcanzar los guarismos de Raúl de Tomás. Y le quedan 23 jornadas para seguir haciendo historia.

Los ‘pichichis’ del Espanyol en el siglo XXI

Temporada ‘Pichichi’ perico Goles hasta fin de año Goles final de temporada
2020-21 Raúl de Tomás 12 ¿?
2019-20 RdT / Wu Lei / David López 0 / 1 / 0 4
2018-19 Borja Iglesias 8 17
2017-18 Gerard Moreno 7 16
2016-17 Gerard Moreno 6 13
2015-16 Felipe Caicedo 5 8
2014-15 Sergio García 7 14
2013-14 Sergio García 7 12
2012-13 Joan Verdú 5 9
2011-12 Kalu Uche 0 6
2010-11 Dani Osvaldo 6 13
2009-10 Dani Osvaldo 0 7
2008-09 Raúl Tamudo 3 6
2007-08 Luis García 5 13
2006-07 Raúl Tamudo 7 15
2005-06 Luis García / Raúl Tamudo 4 / 5 10
2004-05 Maxi Rodríguez 7 15
2003-04 Raúl Tamudo 2 19
2002-03 Savo Milosevic 4 12
2001-02 Raúl Tamudo 8 17
2000-01 Raúl Tamudo 3 11

Aprobados y suspensos del Granada: ¿Penalti no pitado de Casemiro a Yangel Herrera?

1-Rui Silva: No tuvo trabajo en la primera parte porque el Real Madrid no le exigió. En la segunda parte las cosas cambiaron. A los 55’ hizo dos paradones seguidos y se llevó un palo poste de Asensio. No pudo impedir ninguno de los dos goles del Real Madrid.

2-Foulquier: Amonestado a los 26’ por quitarse con el brazo a Mendy. Descolocado en el origen del primer gol madridista. Diego le cambió por Quini porque varias veces se jugó la segunda amarilla. Regular actuación.

20-Vallejo: Reapareció tras varios partidos de ausencia por lesión y porque el Real Madrid no aplicó la famosa ‘cláusula del miedo’ pese a estar cedido. Se le adelantó Casemiro en el 1-0, Sustituido por Germán a los 84.

22-Domingos Duarte: Una muralla en la primera mitad. Lo cortó todo y sacó un balón casi bajo palos a Asensio pese a que se dañó en el tobillo. Continuó en el campo a muy buen nivel. El mejor de la defensa.

15-Carlos Neva: Le tocó vérselas con Lucas Vázquez y Carvajal. Peleó muchísimo en su banda izquierda. Fue de más a menos.

8-Yan Eteki: Sustituto natural del sancionado Gonalons como pivote con rol defensivo. Se dejó la piel pero a veces se descolocó. Todo corazón. Sustituido a los 63’.

21-Yangel Herrera: El VAR revisó un posible penalti reclamado por el venezolano por un posible agarrón Casemiro, que no fue tenido en cuenta. Muy dudosa acción. Disciplinado en la presión alta.

5-Luis Milla: Recibió una falta de Lucas que costó la amarilla al madridista. Atento para recibir y eficaz en la estrategia así como a los balones divididos. Le superó Benzema en el 2-0.

10-Antonio Puertas: Falló a los 30 segundos un gol clarísimo que le regaló Soldado. Courtoius le sacó en 57’ el posible 1-1. Jugó todo el partido y acabó reventado porque se mató.

9-Roberto Soldado: Grandioso pase de gol nada más empezar desaprovechado por Puertas. Corrió muchísimos kilómetros. Le faltaron ocasiones para rematar.

24-Kenedy: Empezó por la izquierda muy enchufado. Como suele hacer Machis intercambió de ala con frecuencia. No llegó a tiempo en la ayuda para frenar a Asensio en el 1-0. No hizo mal partido.

Desde el banquillo:

7-Luis Suárez: Salió a los 62’ por Eteki para aportar potencia. Le faltó entrar en calor.

26-Alberto Soro: Entró a los 62’ por Kenedy. Se movió en el centro del campo escorado por la derecha. No entró mucho en juego.

17-Quini: Entró para refrescar a Foulquier. Tapó mucho mejor la banda derecha y buscó el centro lateral. Cada vez que sale se le ve que va a más.

23-Jorge Molina. Entró, como casi siempre, por Roberto Soldado a los 73’. Lo primero que hizo fue un disparo que interceptó Casemiro. Salió fresco. Le faltaron minutos.

6-Germán. Diego le sacó en la recta final en busca de alguno de sus famosos remates de cabeza salvadores.

Diego Martínez: Como casi siempre realizó cuatro cambios con respecto a su once anterior. Amonestado a los 45’. Le planteó un partido muy incómodo al Real Madrid con presión muy alta sin renunciar a nada. Pese a la derrota, el Granada dio buena imagen.