Messi, renovación pausada

Uno de los efectos colaterales que muchos presuponían que el retorno de Joan Laporta al sillón presidencial azulgrana provocaría sería la aceleración en la renovación de contrato de Leo Messi. Pues bien, según apuntan desde ‘El Larguero’ de la Cadena SEResa extensión contractual va para largo. Y es que, el astro argentino podría terminar la temporada, marcharse a jugar la Copa América y volver del torneo, el cual se disputa entre el 13 de junio y el 11 de julio (si Argentina llega a la final), sin haber resuelto su futuro.

La razón que esgrimen las fuentes consultadas por El Larguero es que el conjunto blaugrana sigue teniendo abierta una auditoría, necesaria para arrojar luz a la verdadera situación económica del club. Hasta que no se conozca el estado de las cuentas no podrá ofrecerse una cantidad concreta al rosarino y desde la entidad presidida por Laporta no son optimistas en que la citada información se conozca en los próximos días.

Asimismo, añaden, Messi pretende conocer el rumbo de proyecto deportivo del club antes de plasmar su firma en un nuevo contrato, aunque este satisfaga sus pretensiones económicas y de duración. Esto es, estar informado sobre el entrenador que se sentará en el banquillo la próxima temporada, así como las posibles entradas y salidas que rondan la mente de la secretaría técnica.

Una baza que desaparece

Además, una de las bazas que Laporta esperaba jugar, el regreso de Neymar al Camp Nou, se ha esfumado. El brasileño, a pesar de algún escarceo final con el Barça, ha renovado recientemente con el PSG, haciendo imposible el reencuentro entre las dos estrellas, al menos en la Ciudad Condal. Algo que, como el propio Ney manifestó tiempo atrás, le hubiera encantado.

El maremoto provocado el pasado verano por el burofax se ha apaciguado, pero hasta que Leo no certifique de manera definitiva su renovación no se calmarán las aguas por completo. Los cantos de sirena llegados desde el Parque de los Prínicipes, donde sí podría reencontrarse con Neymar, siguen presentes. Si esta espera se confirma, Messi, cuya vinculación actual termina en junio, pasaría un tiempo siendo un jugador libre, algo que seguro tratarán de evitar en Can Barça, aunque, como deslizan en ‘El Larguero’, el optimismo al respecto brilla por su ausencia.

¿Quién crees que ganará la Champions: City o Chelsea?

Carlos Soler fue de los pocos jugadores del camiseta de futbol Valencia barata que se despidió de Javi Gracia a través de sus redes sociales. El canterano tuvo un gesto de cariño con el navarro. Lo hizo consciente de que la marcha del técnico cerraba una etapa, pero con la ilusión de que el nuevo comandante de la nave ché es un viejo conocido suyo. Soler se reencuentra, otra vez, con Voro, su mentor, el hombre que consolidó al canterano en el equipo de su vida.

Soler debutó cuando Prandelli ocupaba el banquillo ché, en la temporada 2016-17. El técnico italiano recurrió al centrocampista en una de sus últimas batallas al frente del Valencia. Fue en Anoeta donde se estrenó Soler con el primer equipo, pero el entrenador que más le ha marcado al ‘Chino’ ha sido Voro. El valenciano le dio galones cuando cogió al Valencia aquel enero de 2017 tras el adiós de Prandelli. Desde el primer día, Voro vio que Soler era distinto y siempre le ha tenido un cariño especial. El respeto es mutuo porque el mediocentro tiene en un altar a Voro. «Es de los entrenadores que más me ha influido», ha reconocido el propio Soler en varias entrevistas.

El reencuentro de esta temporada entre el técnico y el jugador coincidirá con la mejor versión de Soler. El canterano ha dado un paso al frente tras la salida de Coquelin y Parejo en sala de máquinas del Valencia. Soler está firmando la mejor campaña de su carrera, asumiendo responsabilidades y tirando del carro en momentos complicados. Ante el Barça, cuajó uno de sus mejores partidos y le puso la guinda con un golazo que siempre perdurará en la retina del valencianismo.

Voro ha seguido de cerca la progresión de Soler, especialmente este año. El canterano es el máximo realizador del equipo, con diez goles, nueve en Liga y uno en Copa. Además, ha repartido siete asistencias en las dos competiciones. Nunca antes Soler había tenido tanta incidencia en el juego del Valencia como este año.

Son varias las ocasiones en las que jugar y entrenador se han visto las caras, pero en esta oportunidad el técnico también va a necesitar la personalidad del mediocentro para lograr cuanto antes la salvación. Voro se aferrará a Soler, uno de sus hombres de confianza, para devolver la paz a Mestalla.

Las cuentas pendientes de En Nesyri ante los ‘grandes’

El Sevilla espera al Atlético de Madrid con la esperanza de cerrar lo antes posible su billete a la Champions League. Sin tener de momento la mente puesta en una hipotética lucha por la Liga, el conjunto nervionense tiene en Youssef En Nesyri a una de sus principales bazas para dañar al sólido bloque del Cholo Simeone. El delantero del cuadro sevillista tiene además un buen puñado de cuentas pendientes: no le marcó al Atlético en las siete citas que disputó entre el Sevilla, el Leganés y el Málaga. Todo un desafío que estará de nuevo sobre la mesa este domingo.

El gran curso de En Nesyri, que firmó 21 goles hasta el momento entre todas las competiciones, confirma que se trata de uno de los delanteros del momento en España y en Europa. El pasado mercado invernal ya tuvo su nombre en los focos del West Ham y se antoja probable que en verano vuelvan a la carga por el marroquí. Pero su brilló no apareció ante los tres equipos que pelean ahora por el título de Liga. No encontró la portería rival ni ante Atlético, ni Real Madrid ni Barcelona. Se trata de una de las espinas clavadas del ariete, que comenzó el curso con las duras críticas de su actuación ante el Bayern de Múnich y puede terminarlo con récords goleadores en Nervión.

Lopetegui tendrá su habitual duda en el ataque. Confió en En Nesyri en las últimas citas y las estadísticas de pegada están de parte del marroquí. Pero también es conocida la satisfacción del técnico con las posibilidades que le entrega sobre el césped Luuk De Jong, que brilló a nivel anotador en este parón con la selección holandesa. Juegue de inicio o no, En Nesyri busca una especie de revancha ante el Atlético de Madrid.

Canales, desgaste minimizado

Sergio Canales vuelve a estar a las órdenes de Manuel Pellegrini tras su presencia con la selección española absoluta durante este parón. Fueron muchos los fantasmas presentes en su marcha tras el recuerdo de su última participación con España, la que supuso una lesión que condicionó mucho al Betis durante un tramo de este campeonato liguero. Pero su desgaste en estas dos semanas fue minimizado: jugó 75 minutos a las órdenes de Luis Enrique, disputando tiempo de juego en dos de los tres choques que jugó el combinado nacional.

Pellegrini se llena de esperanza ante la posibilidad de que Canales esté al cien por cien para la cita del domingo contra el Elche. El chileno sabe que se trata de una cita muy importante antes de un calendario endurecido y quiere que una de sus principales figuras siga liderando el equipo en este tramo decisivo del campeonato. Desde la vuelta del cántabro al equipo, el Betis despegó en su rendimiento hasta alcanzar una posición de privilegio en plena lucha por plazas europeas. No dudó Pellegrini en rotar cuando vio la necesidad, pero su confianza en Canales le entrega al cántabro un mayor grado de responsabilidad en este plantel.

Para Canales, las diez jornadas que restan del campeonato liguero suponen su mejor inventivo para ganarse el billete definitivo a la Eurocopa. Se trata de un desafío personal para el jugador, que sabe que su mejor aliado para ello es conseguir un pasaporte a competiciones europeas con el Betis. Su rendimiento durante toda la campaña fue notable y parece una de las piezas de mayor confianza de Luis Enrique pese a que no disputó demasiados minutos en estas tres últimas citas del equipo español.

Coutinho no sale del pozo: operado por segunda vez

Philippe Coutinho tiene motivos para estar preocupado: no se están cumpliendo los plazos previsto de su recuperación -se sometió a una menisectomía el 2 de enero con un pronóstico inicial de baja de tres meses- y además tuvo que volver a pasar por el quirófano hace unas semanas para extraer un quiste en su rodilla izquierda, según se desveló en el programa ‘Onze’ de Esport3, que le estaba produciendo un derrame de líquido sinovial y la consecuente hinchazón en la rodilla.

Evidentemente, la situación actual de Coutinho no invita al optimismo. En el club optan por la prudencia y prefieren no marcar plazos, pero los diversos reveses que está sufriendo el jugador en su recuperación, le han llevado a tomar la decisión de viajar a Qatar para ponerse en manos del especialista belga de rodilla, Pieter D’Hooghe.

Según ha podido saber AS, el jugador no sólo realizó una completa revisión del estado de su rodilla sino que también quiso una segunda opinión sobre el tratamiento a seguir tras no estar del todo satisfecho con los servicios médicos del FC Barcelona.

Hay que recordar que no es la primera vez que los jugadores del FC Barcelona visitan la consulta del doctor D’Hooghe en Doha. Los franceses Ousmane Dembélé y Samuel Umtiti también se pusieron en manos del centro Aspetar para solucionar sus respectivas lesiones.

En cualquier caso, descartado totalmente que reaparezca en los tres meses previstos, ahora mismo se daría por bueno si el delantero llega al tramo final de la temporada y pudiese jugar dos o tres partidos.

Imprescindible Carrasco

Yannick Carrasco regresó al equipo en el derbi contra el Real Madrid después de haberse perdido los tres partidos anteriores, contra Levante en el Wanda Metropolitano, Chelsea y Villarreal. Simeone había buscado una alternativa en la banda izquierda, con minutos para Lemar, Saúl y Lodi en la recámara, pero el belga es el que mejor se ha adaptado a los nuevos sistemas del Cholo.

Contra el Real Madrid jugó como interior, por delante de un Hermoso más perfilado en una defensa de cuatro. Sin embargo, Carrasco estuvo muy atento a las subidas de Lucas Vázquez, fue una ayuda constante y un peligro en ataque, convirtiéndose en un dolor de cabeza para el gallego. En el inicio de la segunda mitad Carrasco había tenido el segundo gol en un mano a mano con Courtois y dejó un buen pase atrás a Suárez, que también se estrelló su compatriota. Pero a los 64 minutos dejó su sitio a João Félix. El Cholo probablemente quiso cuidar su físico para evitar cualquier recaída, pero el equipo sintió notablemente su salida.

Sin Carrasco, el Atlético perdió mordiente, ida y vuelta y peligro por el carril. Al igual que Trippier en la derecha, la vuelta de Carrasco fue una gran noticia. Lleva toda la temporada a un nivel altísimo y es indiscutible tanto para jugar de carrilero como en una posición más avanzada. En el año 2020 el coronavirus y los problemas físicos le han frenado. Pero su capacidad de trabajo y despliegue acrecentado tras regresar de China, ha convertido a Carrasco en un jugador imprescindible para Simeone. El belga, que es uno de los cuatro jugadores del Atleti apercibidos de sanción junto a João Félix, Suárez y Felipe, aparentemente regresará al once contra el Athletic y volverá a ser una de las armas del equipo para hacer daño por los costados.

Valverde, doctorado en derbis

A Valverde le van los derbis. El uruguayo llega a tiempo para el partido del Wanda después de haber disputado el lunes sus primeros minutos en más de un mes. El charrúa jugó el último cuarto de hora contra la Real Sociedad una vez recuperado de una lesión muscular que le tuvo cinco semanas lejos de los terrenos de juego. Un regreso con el que coger rodaje para un tramo decisivo de la temporada en el que tendrá que dar oxígeno al tridente indisoluble que forman Casemiro, Modric y Kroos en el centro del campo.

Tener al Atlético enfrente saca lo mejor de Valverde. Fede fue la gran sorpresa de Zidane en el once la pasada temporada en el Wanda. Le fogueó cuatro días antes para Osasuna. Con Modric saliendo de lesión, pareció una decisión para reservar a James de cara al derbi. Resultó ser una declaración de intenciones. El internacional celeste pasó con nota el examen contra los rojillos. «Hay que destacar a Valverde, que ha hecho un partido brutal», dijo Zidane, motu proprio, tras el partido. El técnico francés dio una pista, pero nadie la captó. Cuajó un partido sobresaliente. «Antes del derbi con el Atlético, sabía que estaba en el once y estaba muy nervioso y vino Casemiro y me dijo: ‘¿Estás nervioso?’. Y le dije: ‘No, que va’. Pero me vio la mano y estaba temblando», confesó semanas después en una entrevista en Real Madrid TV.

Su figura fue creciendo a base de grandes actuaciones, hasta el punto de discutir el puesto a un Modric que no terminaba de arrancar, y los resultados acompañaban al Madrid al compás de la presencia de Valverde. El derbi de la final de la Supercopa le doctoró. Quedaban cinco minutos y medio para el final cuando hizo una entrada a Morata para evitar que el delantero se plantara solo ante Courtois. Una falta canchera para una roja contradictoria. Dejaba a su equipo con diez, pero evitaba que el Atlético se quedara con la Supercopa en esa jugada. Los elogios esta vez vinieron del rival. «Fue la jugada más importante del partido de Valverde. Le dije que yo hubiera hecho lo mismo en su lugar», comentó Simeone. Pese a la expulsión, o quizás también por ella, se llevó el premio al MVP de la final.

El reseteo tras el confinamiento supuso un apagón, aunque fue varias veces titular en ese tramo final del campeonato camino de la Liga 34. Esta temporada le están lastrando las lesiones y el gran momento de forma y juego de Kroos y Modric. Ha pasado dos veces por la concurrida enfermería madridista. Estuvo un mes de baja en pleno otoño por una fisura en la espina tibial y consiguió llegar a tiempo para reaparecer con dos minutos en el derbi del Di Stéfano. Luego, tras el partido de Copa (20 de enero) una lesión muscular en el aductor le ha tenido cinco semanas KO. Apenas ha participado en 21 de los 34 partidos de esta temporada, sólo 12 como titular. Suma 1.170 minutos, el 13º del equipo. Volvió este mismo lunes contra la Real con la vista puesta en el derbi. El partido donde Valverde mejor imparte su magisterio.

El Atlético paga el esfuerzo

El Atlético ha vivido unas últimas semanas complicadas. Más allá del rendimiento sobre el campo, que pese a los empates ante Celta y Levante ha continuado siendo a un nivel muy alto, las bajas se han acumulado entre los futbolistas de Simeone.

La sanción de Trippier, los positivos por coronavirus de Carrasco, Hermoso, João Félix, Dembélé, Lemar y Herrera o las molestias de Giménez y Vitolo han provocado que el Cholo haya tenido que ir recurriendo constantemente a los mismos futbolistas. Un técnico que, desde que se instauraron los cinco cambios se ha acostumbrado a agotarlos, o por lo menos a gastar gran parte de ellos, y que por ejemplo ante Celta y Granada tan solo realizó uno.

Y eso ha ido cargando de kilómetros y minutos a varios futbolistas. Más allá de Oblak, que lo ha jugado todo en Liga y Champions (2.520 minutos), otros tres jugadores han superado los 2.000′. Savic (2.419), que no podrá jugar contra el Levante por sanción y que solo se había perdido el partido ante el Alavés por el mismo motivo, Koke (2.178) y Llorente (2.111) son los futbolistas más utilizados.

Y ante el Levante, el desgaste se fue haciendo patente en los últimos minutos. El Atlético tuvo la gran opción de ponerse por delante a partir de una ocasión de oro de Correa, pero la superioridad rojiblanca en el juego que se había vislumbrado en la primera mitad y en el inicio de la segunda se fue evaporando en los últimos minutos. Koke perdió precisión hasta salir sustituido y Llorente añadió un cambio de posición al carril derecho que le acabó de desfondar de tanto subir y bajar la banda.

Otro jugador que ha podido ir notando la carga de minutos es Luis Suárez. El uruguayo ha jugado 873 de los últimos 900 minutos del equipo en Liga. Con la salida de Costa y la llegada de Dembélé, que contrajo la enfermedad por coronavirus, Suárez se ha quedado sin sustituto natural hasta que regrese el francés, que todavía no ha debutado, y a sus 34 años está jugando prácticamente todo. Es el Pichichi de LaLiga con 16 tantos y pese a llevar dos partidos seguidos sin marcar es un peligro constante, aunque en Granada y ante el Levante fue de más a menos. Correa es otro de los futbolistas que está acumulando muchos más minutos de los habituales.

Un problema cuando se llega a los finales de partido con resultados tan ajustados como en los últimos encuentros. Simeone ha ido recuperando efectivos, en la visita al Levante ya tuvo un banquillo de garantías, pudo realizar cuatro cambios y Dembélé, Lemar y Herrera muy están cerca de volver. Eso sí, mañana ya no tendrá a Savic y Saúl por sanción y el martes jugará su tercer partido en seis días, la ida de los octavos de Champions contra el Chelsea como local, pero viajando hasta Bucarest. La concentración de contratiempos ha obligado al Cholo a exprimir a futbolistas claves, donde se espera como agua de mayo el desahogo que puede conllevar volver a tener gran parte de la plantilla disponible.

Marcos Llorente, el comodín de Simeone que siempre aporta

Simeone tiene en Marcos Llorente un chico para todo. Un futbolista que puede cumplir cualquier función sobre el campo, aunque ha demostrado que donde más cómodo se encuentra es partiendo desde el centro del campo con libertad para desplegarse en ataque.

El Cholo le sacó del pivote al ver sus grandes características para jugar más cerca de la portería rival, con velocidad, fuerza, definición, desmarque… Pero, si le ha convertido en un jugador total en ataque, también tira de él cuando las necesidades del equipo son otras. Con la baja de Trippier por sanción hasta finalizar febrero, el Atlético se ha quedado cojo en el carril derecho. Carrasco brilló en el puesto contra el Valencia, pero acto seguido contrajo el coronavirus y se ha mantenido los dos últimos partidos fuera. Además, el belga siempre ha destacado más por la izquierda. Y Vrsaljko no se ha reencontrado desde sus últimas intervenciones en la rodilla. 

Con un equipo plagado de bajas, Simeone ha optado por darle el carril derecho a Llorente en los dos últimos partidos. Ante el Cádiz hasta el descanso, donde la entrada de Vrsaljko le liberó de la faceta más defensiva y esquinada del campo y contra el Celta también los primeros 45 minutos, cuando tras en el descanso pasó directamente a jugar de lateral. Justo antes del pitido que concluyó la primera mitad dejó una fantástica asistencia para que Suárez empatase el partido, su sexto pase de gol del curso en Liga que le sitúa empatado con Correa como máximo asistente de la competición.

Como lateral se le vio incómodo, pero como siempre estuvo disciplinado y sin salirse del guion en ningún momento. En una zaga de cuatro tuvo que estar muy atento a la espalda de Savic, llegando para cortar varios centros laterales e incluso estando a punto de salvar el remate de Ferreyra que supuso el gol del Celta en el último minuto. Obviamente en ese puesto pierde muchísimo radio de acción, está fuera de sitio y rinde muy lejos de su mejor versión. Llorente es mucho más feliz en posiciones ofensivas y también suma mucho más para el Atlético. Pero es innegable su versatilidad, la capacidad para adaptarse a cualquier circunstancia y a vaciarse por el bien del equipo y por lo que pide su entrenador.

Papu Gómez: «Simeone me quiso; él me hizo crecer mucho»

Alejandro Darío ‘Papu’ Gómez es uno de los fichajes de este invierno en Europa. El argentino, tras ser presentado gráficamente, concedió sus primeras palabras a los medios oficiales del Sevilla: «Fue todo un poco sorpresivo. Para mí es una nueva aventura venir aquí, a un grandísimo club como el Sevilla. Es cambiar de vida completamente en otro país, pero estoy muy contento y entusiasmado».

«Seguramente venir a otra liga va a ser todo un desafío para mí. He de empezar a conocer cómo se juega aquí, aunque soy y fui siempre un admirador de este fútbol. Va a ser una aventura muy linda y lo que quiero es conseguir cosas importantes con el Sevilla y tratar de mejorar todo lo que ha conseguido este club», añadía.

El argentino se ofrece para jugar en cuanto Julen Lopetegui quiera y donde le coloque el técnico vasco: «Seguramente me falta ritmo de partido, lo que te dan los 90 minutos, pero me estuve entrenando con el segundo equipo del Atalanta y solo tengo que agarrar ese ritmo. En los últimos años he jugado en todas las posiciones del centro del campo hacia delante. Lo que pretenda el míster estoy a disposición. He jugado en las bandas, mediocentro, mediapunta… Creo que lo puedo hacer bien».

Y no le asusta que le comparen con Éver Banega: «Es un halago que me comparen con Ever. Yo lo admiro muchísimo y lo conozco desde hace muchos años. Compartimos un Mundial sub-20 y para mí es un fenómeno. Tal vez somos diferentes como jugadores, pero esa responsabilidad, ese liderazgo… creo que lo tuve en todos los clubes y me encanta agarrar la pelota y tratar de ser yo el que decida el pase o situaciones importantes. Para mí es una linda responsabilidad».

Tener 32 años, 33 a mediados de febrero, han sido la única pega que algunos han puesto a su fichaje. Papu no lo considera un problema: «Hoy la carrera del futbolista se alargó muchísimo. Si te cuidas y no tuviste graves lesiones, cualquier jugador que se lo proponga, se cuide y descanse puede jugar hasta los 38 o 39. Luego está la ambición de querer seguir jugando cada tres días en competiciones importantes. Eso obliga a un ritmo de vida determinado, conocer tu cuerpo y descansar. La cabeza hace todo y hoy en día hay muchos jugadores de mi edad y mayores que todavía hacen la diferencia».

Papu ya dijo algunos meses que quería jugar algún día en el Sevilla. Y se ha cumplido: «No sé si es el destino, pero coincidí con muchos chicos que han jugado aquí y otros que han vivido. Me han hablado muy bien del Sevilla como club y como ciudad. Me preguntaron en qué club de España me gustaría jugar y escuché tantas cosas buenas que me salió natural. Sigo al Sevilla en Instagram desde hace mucho para ver los resultados y las noticias. Me gusta y me ilusiona el entusiasmo de la gente. Es increíble que hoy, después de diez meses, esté aquí».

AS publicó este jueves que Diego Pablo Simeone, técnico del Atlético, ha pedido varias veces su fichaje. Papu lo reconoce. Ya coincidió con el Cholo en San Lorenzo de Almagro y luego en el Catania hace más de una década: «Antes de irme al Metalist de Ucrania (2013) me quería el Atlético del Cholo, el Inter… El Cholo en mi carrera fue importantísimo porque me pilla en una etapa tal vez de rebeldía. Yo tenía 20 años y quería hacer cosas que creía que estaban bien y no lo estaban. Desde su experiencia me ayudó mucho, sobre todo en lo futbolístico. Siempre me decía cómo tendría que jugar cuando llegara a Europa y lo discutíamos, pero al final me compraron en Italia para jugar de la forma en la que jugaba con él en San Lorenzo. Luego llega Simeone al Catania y me hace crecer aún más. Todo su cuerpo técnico son gente que admiro y que me hizo crecer».

El Sevilla tiene una importante vinculación con Argentina: «Este club tiene una historia muy linda con muchísimos argentinos que han pasado. Cada uno ha dejado su huella y ojalá me toque a mí poder contribuir un poco en esta historia y dejar mi marca aquí también. Maradona jugó aquí y para los argentinos es un orgullo poder vestir una camiseta que también vistió Diego».

El mediocampista comparó al Atalanta y a su nuevo club: «Obviamente el Sevilla hace años que viene entrando en Champions muy seguido y ha ganado muchos títulos europeos. Tiene esta historia en los últimos años, pero está ese paralelismo de equipo quizás no denominado ‘grande’ que quiere estar peleando en los primeros puestos. El Sevilla lo hizo muy bien en los últimos tiempos».

Papu tuvo ofertas exóticas y muy jugosas económicamente, pero no hizo caso: «Sinceramente nunca me interesó la parte económica. He tenido propuestas para dejar Atalanta por equipos árabes, pero siempre intenté buscar la parte futbolística que me hacía feliz. Para lo demás hay tiempo y creo que estoy en un muy buen momento, en una etapa de madurez en mi carrera y en mi vida y quería seguir jugando a un nivel competitivo, estando en la selección nacional y poder competir en una liga importante como la española y un club importante como éste. Cuando se dio la oportunidad de venir aquí, no lo pensé»

Por supuesto, fue cuestionado por el ya famoso Papu Dance: «Lo hice con unos youtubers de Italia para ayudar a una academia de chicos discapacitados. Al principio fue por probar, pero terminó siendo algo grandioso que explotó y apareció en todo el Mundo. Ganamos un disco de oro y uno de platino. Nunca pensamos que fuera a tomar esa dimensión, pero estoy muy contento. Eso sí, por momentos ya me cansaba, porque en los cumpleaños de los amigos de mis hijos sonaba eso en lugar de canciones infantiles y todos me pedían que la bailara».

Su físico tuvo influencia en sus referentes futbolísticos de siempre: «Siempre digo que quería imitar a Pablo Aimar porque era un referente en mi posición y cuando él jugaba en River yo tenía 12 años. Al ser bajito intentaba imitarlo a él, a D’Alessandro, Saviola, Ariel Ortega… todos esos enganches».