El Girona acribilla al Almería y se asoma a la final del playoff

Al Girona no le hizo falta tirar de Stuani (se quedó finalmente fuera de la lista) para acribillar a un decepcionante Almería. No hay que quitarle un ápice de mérito a un Girona que supo dominar y hacer daño a su rival y gracias a ello da un paso de gigante, si no definitivo, hacia la final del playoff. Bárcenas y Yan Couto allanaron el duelo de ida de semifinales en sólo cinco minutos y Sylla lo sentenció en el 65’. Francisco dejó sin argumentos a Rubi y los rojiblancos jugarán la vuelta con un 3-0 a favor. Y el bloque indálico puede agradecer, tal y como se dio el encuentro, que la renta no sea mayor.

La afición gerundense, que pudo regresar a Montilivi para ver al primer equipo un año y tres meses después, sólo tardó tres minutos en festejar un tanto. Gumbau sirvió de manera inmejorable una falta desde fuera del área y Bárcenas la remató de cabeza. Makaridze tocó el balón, pero no pudo desviarlo. Primer ataque, primer remate a portería y 1-0. El Almería no supo por dónde le venían los golpes, parecía estar sin oxígeno y sin ideas, y ello lo aprovechó el Girona para hacer incontrolable la hemorragia. Tres minutos después, Bárcenas puso en vuelo a Sylla, que detectó el agujero que había a la espalda de Chumi y Maras, y le regaló el 2-0 a Yan Couto. Dos tiros a puerta y dos goles. Pocos lograron dar crédito a lo que se estaba viviendo en el feudo gerundense porque la eliminatoria tenía una pinta tan ventajosa para el Girona como dramática para el Almería.

Pese a la ventaja en el marcador, el Girona sabía que, aún llevando sólo cinco minutos de partido, estaba ante su momento de seguir empujando hacia el abismo al Almería y no rebajó ni un momento la tensión. La presión en campo rival fue apabullante y el conjunto almeriense bastante hacía con achicar agua. Pero la fuga era tan grande, que en el 20’ Yan Couto pudo firmar el 3-0. Aunque el brasileño no logró superar en el mano a mano a Makaridze. Hasta el 30’, el Almería pareció no entonarse y si dio algún síntoma de vida fue gracias a un portentoso Sadiq. Todo lo que hace es con sentido y crea una sensación de peligro tremenda.

En la segunda mitad, el Almería mostró una imagen mejorada y logró inquietar algo más a Juan Carlos. La ocasión más clara fue, en el 59’, cuando Lazo no llegó a un buen pase de Ramazani en el corazón del área. Los rojiblancos no se inmutaron, siguieron a lo suyo y, en el 65’, llegó el 3-0. El error defensivo de los de Rubi fue flagrante y Sylla, tras apoyarse en Bárcenas, batió a Makaridze. El sábado se disputará la vuelta y el Girona buscará que sea un trámite. Tiene pie y medio en la final.