Álvaro Lemos busca su sitio

Desde que Pepe Mel llegara a Las Palmas, Álvaro Lemos era uno de sus futbolistas predilectos, del que siempre valoró sus incontestables dotes ofensivas y las posibilidades que el juego de este lateral derecho gallego de infinito recorrido le ofrecía a su equipo.

Incluso este curso, cuando el fichaje de Ale Díez le trajo por fin competencia, tampoco dejó de ser indiscutible para Mel siempre que estuvo físicamente sano. Sin embargo, la suerte de Lemos empezó a cambiar hace unas semanas.

Ocurre que, durante el negligente partido ofrecido por camiseta de futbol Las Palmas barata en su visita al Espanyol, Lemos pareció no querer vivir desde el césped la desgraciada tarde amarilla. Ocurre que, cerca del descanso, la formación barcelonesa ya le estaba propinando una sonora tunda a las huestes de Pepe Mel. Así, en el minuto 39 y con 3-0 en el marcador, el defensa gallego cometió dos durísimas entradas que le mandaron directamente al vestuario. «Lo que ha hecho no lo puede hacer, él lo sabe. Es mejor hablar cuando lleguemos a Gran Canaria porque creo que, en un partido en el que todos estábamos nerviosos y desesperados, ha hecho la peor acción que podía hacer para el equipo», dijo el propio Mel al acabar el partido.

Le tocó a Lemos sentarse en el diván, presenciando la victoria ante la Ponferradina (2-0), desde la Tribuna del Estadio Gran Canaria. Sin embargo, no pareció surtir efecto. O al menos, ya era tarde. La semana siguiente tocaba viajar a Madrid para recibir al Alcorcón, y el zaguero fue suplente. Entró en el minuto 24 por la lesión de Rober, con Ale Díez ocupando de nuevo, de inicio, el lateral derecho.

Y en el último partido, ante el Zaragoza en la isla (0-2), con Díez y Lemos en igualdad de condiciones, volvió a ser este último el damnificado por Mel. «No tengo motivos para quitar a Díez. Mañana jugará él de inicio», advirtió el viernes el entrenador de Las Palmas. El propio partido ante el conjunto maño le dio la razón. Así, Lemos entró en el minuto 58 sustituyendo precisamente a Díez, pero cuatro después vio una tarjeta amarilla que bien se pudo ahorrar que le condicionó para los 28 minutos finales y de paso, al ser la décima de la temporada, le impedirá jugar el jueves en Gijón.

Este decepcionante final de temporada de Lemos no termina en cualquier caso de empañar unas estadísticas brillantes, a título individual, del ’14’ de Las Palmas. Hasta la fecha, este curso puede presumir de haber jugado 29 partidos, el 7º de la UD en esta particular clasificación, y 2.320 minutos. En ataque suma además tres goles, cifra más que destacada para un futbolista de su posición, lo que además evidencia su importancia en el esquema de juego de Mel.

Sin embargo, ahora busca su sitio. Más bien, recuperarlo. El jueves, desde su residencia grancanaria, le tocará un nuevo paso por el diván.

Un problema central

Cojeando como estaba, o casi, desde el partido contra el Málaga (0-0), jugado el 11 de octubre en la hermosa capital de la Costa del Sol, el talón de Aquiles de Aythami Artiles ha dicho basta. Fue el propio capitán de Las Palmas, que jugó su último partido ante el Mirandés (25 de noviembre) y desde entonces anda de baja, quien confirmara ayer que el viernes será operado de esas persistentes molestias en el tendón de Aquiles.

Pese a que tanto Pepe Mel (entrenador) como Miguel Ángel Ramírez (presidente) anunciaran días atrás que perderse el resto de temporada se daba por seguro, Artiles abrió ayer la puerta de la esperanza. «Me han dicho que puedo volver en tres meses, así que mi objetivo es llegar para jugar algunos partidos. No quise ser egoísta y puse mi ficha a disposición del club», señaló ayer en la emisora de radio de la entidad. En cualquier caso, este nuevo contratiempo físico en el seno de la plantilla de Las Palmas, el cuento de nunca acabar desde que se inaugurara la Ciudad Deportiva de Barranco Seco, le origina al equipo un problema ‘central’.

Descartado por un largo periodo Aythami, que hasta su lesión había jugado este curso 882 minutos repartidos en diez partidos, todos como titular, la brecha entre el resto de opositores al centro de la zaga es demasiado grande. Ocurre que Mel no duda de Curbelo, meritorio también como lateral derecho, 1.131 minutos en 17 encuentros, y mucho menos de Álex Suárez, que amasa hasta la fecha 20 titularidades en todos los envites en los que ha participado para un total de 1.750 minutos, líder indiscutible de Las Palmas en este apartado. A partir de ahí, el abismo.

Tomás Cardona no está y probablemente ni se le espere, participante además en todas las quinielas que lo sitúan como uno de los descartes anunciados por MÁR. Determinados problemas musculares y la continúa excusa de su adaptación lastraron la confianza de Mel, y de momento solo ha jugado tres partidos, ante Leganés, Castellón y Albacete, y apenas 196 minutos. Tampoco es que le vaya mucho mejor a Ismael Athuman pese a la insistencia de Mel en verano para que se le hiciera ficha profesional, acumulando el internacional keniata tres partidos y 270 minutos. También cuenta Las Palmas con el recurso de Saúl Coco, pero el pibe de la cantera apenas ha tenido participación en la Copa del Rey.

Los números cantan y la distancia entre la dupla Suárez-Curbelo y el resto de centrales es tan grande que el club podría estar acelerando las gestiones para reforzar el eje de la zaga, tan dañado en estos tiempos. Pese a que desde la entidad se anuncia que no llegarán refuerzos al primer equipo salvo que sean de la casa, con Rafa Mujica a la espera y Dani Ojeda ya en el Alcorcón, toca mirar al exterior para reforzar la defensa pese a la insistencia de entrenador y dirigentes en mirar hacia la cantera. Se avecinan semanas frenéticas en los despachos de la Unión Deportiva.

Pepe Mel ya tiene a su comodín

Año nuevo, plantilla nueva. O casi. Con la llegada de 2021, menos de 48 horas ya, Pepe Mel suma un notable número de efectivos a la causa de la Unión Deportiva Las Palmas. Conoce reconoció Ángel López, su segundo entrenador, el regreso a la actividad tras el descanso navideño debía traer consigo la recuperación y regreso de importantes futbolistas en sus esquemas como Sergio Ruiz, Pejiño, Araujo o Ale Díez, que andaban lesionados.

Precisamente, la vuelta de este último, polivalente defensa cacereño con iguales garantías de alto rendimiento lo mismo da que sea en el lateral derecho que el izquierdo, esa una de las más celebradas por el propio Mel. Ocurre que Díez cayó abatido por problemas físicos el pasado 3 de octubre, cuando el Logroñés perdió en el Estadio Gran Canaria. Corría el minuto 41 de partido, y el aquel día lateral derecho fue inmediatamente sustituido por Eric Curbelo.

Dos días después, las pertinentes pruebas médicas descubrieron que Díez, que llegó a coste cero el verano pasado a Las Palmas tras acabar su contrato con el Extremadura, sufría una fractura de Jones en el quinto metatarsiano del pie izquierdo, lo que le obligó a pasar por el quirófano. Se pronosticaron, de inicio, alrededor de tres meses de baja.

Ni que se conocieran de antemano, las previsiones podrían cumplirse casi con exactitud. Se ‘clavaron’. Así, Díez se ejercita como uno más a las órdenes de Pepe Mel desde que Las Palmas regresara el lunes a los entrenamientos tras el descanso navideño. Así lo ha expresado además el futbolista a través de sus perfiles en redes sociales, y no se descarta que acuda convocado al duelo con el Espanyol de este domingo, 3 de enero, en Gran Canaria.

«Nos hace mejores», insiste su entrenador. Su reaparición no podría ser más oportuna para UD. Ante su ausencia, el cuerpo técnico amarillo barajó durante muchas semanas la posibilidad de usar a Cristian Cedrés como carrilero derecho, acaso cuando Lemos no estuviera disponible. Así jugó, por ejemplo, contra el Alcorcón y Varea. Ante la grave lesión del extremo de Carrizal, la vuelta de Díez suma efectivos a la causa y a una posición descubierta desde hace meses. Igualmente, Mel ha colocado en dicha posición a Curbelo, pero la voluntariedad del central no termina de traducirse en un óptimo rendimiento en dicha posición. Bien pudiera, incluso, sentar a Dani Castellano y Jonathan Silva en la pugna por el costado izquierdo de la zaga. Y es que Pepe Mel ya tiene a su comodín.

Rober y Araujo narran las victorias de Las Palmas

En cuanto a su clasificación liguera, 10º puesto en estos momentos, poco o nada se le puede reprochar a Las Palmas, que ahora mismo anida a dos puntos de los playoff y se mantiene siete por encima del descenso. Otro análisis merecen sus 15 goles marcados y encajados, solo superado por el Espanyol en el apartado anotador (17), y por Málaga y Castellón en la estadística de los recibidos, con 16.

En cualquier caso, la UD suma de momento cuatro victorias, todas ellas con un denominador común: en las mismas jornadas de éxito solo marcaron Araujo y Rober. O, al menos, fueron decisivos en la consecución del gol, como el caso del extremo sevillano en el derbi canario del pasado domingo.

Ocurrió que, apenas dos minutos después de empezar e segundo tiempo del partido contra el Tenerife, un córner botado por Las Palmas lo acabó recogiendo Rober dentro del área y su centro envenado centro posterior, tras tocar en Vada, se coló en la portería chicharrera tras un monumental fallo de Ortolá, portero visitante. No fue suyo el gol, pero sí más que decisiva su participación en la consecución del mismo.

Antes, la UD consiguió su primera victoria liguera contra el Logroñés (4º jornada), merced a sendos goles del propio Rober y Araujo. El delantero argentino sentenció al Almería (6ª jornada) dos partidos después con un doblete para el 2-0 final, y acto seguido capituló el Castellón, 2-1, repartiéndose ambos la eficacia realizadora.

El domingo, Rober cocinó el gol que derrotó al Tenerife. Y es que, de momento, él y Araujo son los narradores de las victorias de Las Palmas, que además dejó su portería a cero tras cinco partidos seguidos encajando.