La reforma de Míchel

El camiseta Getafe barata concluyó su stage en La Manga venciendo al Atromitos griego, cerrando su tercer partido en tierras murcianas de la misma forma que los dos anteriores, con victoria. IbizaStade Rennais y Atromitos quedan atrás y las miradas pasan a los próximos amistosos frente a Fuenlabrada, Rayo Vallecano, Zaragoza y Brighton. Hasta siete rivales pondrán a prueba al equipo madrileño antes de saltar a Mestalla el próximo 13 de agosto (21:00h) para arrancar su viaje de 38 jornadas en la Liga Santander. La segunda andadura de Míchel ha empezado con buen pie y aunque aún es pronto para ilusionarse, los resultados y las sensaciones de los primeros test invitan al optimismo.

Vuelta al estilo

En los tres partidos el equipo ha mostrado una cara más amable con balón, depositando las claves de su juego en la presiónrecuperación y transición. Sin balón se mezclaba rigor, intensidad y agresividad para negar espacios y presionar cuando el rival sobrepasase medio campo. Tras recuperar, la posesión no se mastica en exceso, sino que buscaba a Aleñá para construir y combinar, a Miranda para dinamizar al espacio o a los laterales para profundizar y crear superioridad. Míchel ha apostado mayoritariamente por el 4-4-2, aunque en la primera parte contra el Atromitos el equipo desplegó un 4-2-3-1 que aportó fluidez al juego partir de la sociedad Aleñá-Vitolo y de la importancia de las bandas.

Apuesta por la cantera

Míchel se llevó a La Manga a Sabit, Miranda, Koffi, Alex Rodríguez, Miguel Ángel, Mamor, Finn e Iglesias (en la dinámica del primer equipo con Bordalás en el último tramo de la temporada), para examinarles y dictaminar su futuro. Tres se han robado los focos. Iglesias ha dejado un buen sabor de boca, opositando al lateral derecho ocupado por Damián Suárez.

Sabit ha sufrido la cara más amarga del fútbol cuando estaba viviendo una de las más bonitas. Mientras irrumpía en el doble pivote y exponía sus aptitudes (buena lectura posicional, anticipación en la presión y despliegue físico) se rompió el ligamento cruzado de la rodilla derecha, lo que le alejará de los terrenos de juego unos ocho meses. Miranda ha personificado atrevimiento para encarar, desborde para driblar y amplitud para estirar. En un segundo escalón, Koffi, que escala peldaños en su aprendizaje a cada minuto que pasa en el verde.

Míchel ha demostrado confiar en los canteranos, dándoles oportunidades con las que justificar su presencia en las convocatorias del primer equipo. Las promesas derrochan vitalidad y osadía, dos virtudes fundamentales para un proyecto donde el descaro ha demostrado tener cabida.

Fichajes, de menos a más

Su puesta a punto se fue fraguando lentamente, pero tres partidos después, los 4+1 fichajes han entrado en la dinámica del equipo. Aleñá, aunque formase parte del equipo la segunda mitad del pasado curso, ha rubricado su compromiso con la entidad en forma de traspaso, lo que por condición le convierte en una incorporación. El centrocampista ha jugado en todas las posiciones del centro del campo, pero ha sido como mediapunta donde más incidencia ha tenido. «Me tiró a venir Míchel, su estilo encaja conmigo» afirmó Aleñá en su presentación como azulón antes de comprobar como efectivamente, su nuevo entrenador ha sabido encontrarle el espacio en el que pueda desplegar su fútbol.

Vitolo ha sido el nombre del verano para el Getafe. Su llegada instauró el estado de gracia en el Coliseum, sabedores del tipo de futbolista que habían alistado a sus filas. Míchel pidió paciencia con él, usando el tiempo como vacuna contra su desconfianza. El canario fue entonándose y contra el Atromitos ya se dejó ver como el futbolista encarador que deslumbró en Sevilla y las Islas. Una asistencia y un aire de reencuentro consigo mismo se lleva el extremo de La Manga. Lejos de ese punto, algo desentonado, sufriendo la aclimatación al nuevo continente, está Macías. El mexicano ha dejado destellos, pero aún tiene que afrontar el ritmo y estilo europeo para imprimir su movilidad, capacidad asociativa y gol en los azulones, aunque en su caso su principal aval sea la fe de Míchel.

Diego Conde no ha tenido en escenarios en los que pudiera mostrarse y Mitrovic disipó las pequeñas dudas que dejó contra el Ibiza presentándose como un central útil frente a delanteros hábiles y veloces como los del Stade Rennais.